Al pobre se lo está llevando quien lo trajo.
¿Y quién fue que lo trajo?
Al pobre lo trajo la desigualdad. El pobre es hijo de sangre de la miseria, nacido y criado entre el hambre y el malvivir.
El pobre, cuyo espíritu inquebrantable se subleva en la mayoría de los casos contra la desilusión y la desesperanza, aspira siempre a mejorar sus condiciones materiales de existencia.
Después de políticas públicas establecidas en los últimos años, políticas que le declaraban la guerra abiertamente a la desigualdad, hoy el pobre, el dominicano de escasos recursos ve reducidas sus esperanzas en tiempos de pandemia, improvisación gubernamental y desmonte de las iniciativas que le servían de impulso para librarse de ese cáncer social llamado pobreza.
Problemas que reclaman solución, desafíos que descubren oportunidades, y sin embargo, ahí no está el asunto.
Mire usted.
Cuando se gobierna siempre habrá solución a los problemas porque hay oportunidad. El desafío es saber cuando, como y a favor de quien o de quienes se resuelven los problemas que se presentan.
La escasez de carne de pollo, por ejemplo, es un problema causado por el aumento de la demanda (oportunidad), provocado por la caída del consumo de la carne de cerdo (otro problema), a su vez causado por la Peste Porcina Africana, ciertamente un problema que se podría convertir en una oportunidad.
El cambio. El descuido. Más de 300 técnicos cancelados. Puertos y aeropuertos desguarnecidos. Protocolos descontinuados. Y la peste de nuevo nos pilló.
La tragedia más grave de nuestra sociedad es la desigualdad. Los buenos gobiernos procuran administrarla de tal modo que no hagan más angustiosa la vida de los más vulnerables. Los malos, la profundizan.
Creando miedos, sobresaltos y sustos, como todas las pesadillas, el PRM (antes PRD) volvió al poder en la República Dominicana.
Con ellos regresaron los buscones en las instituciones públicas, la pérdida de empleos y las pestes.
Cambiamos los procesos de pagos digitales por pagos con cheques.
Cambió la luz 24 horas por apagones.
Cambiamos de funcionarios capaces a una mayoría desconocedora de sus instituciones y funciones.
El cambio ha sido del sosiego al caos, del control al desmadre.
La Caleta y Cotubanamá, cuando parece que los empresarios turísticos entienden que esas áreas son un plus para sus negocios, el gobierno aprueba la explotación de petróleo en la cuenca marina de San Pedro. Una compañía promete invertir US$12 millones en ocho años.
Sólo en 2019, la inversión extranjera directa en turismo llegó a 667.4 millones de dólares y el Estado sólo en limpieza de playas invirtió un millón 319 mil dólares. Países como Costa Rica están vetando la explotación petrolera y RD, que es solo parte de una isla, debería hacer lo mismo.
Muchos “picazos”, pocas obras, muchas redes sociales y la inversión pública en el suelo. El empleo resentido, la inflación de dos dígitos, apagones redivivos y una delincuencia cabalgando a más.
La vigilancia sanitaria es tan floja que nos entró la Fiebre Porcina
Africana sin darnos cuenta.
El pueblo dominicano celebra las medallas que con gallardía van ganando nuestros deportistas en las Olimpíadas de Tokio.
En medio de tanta cháchara en el país, esos muchachos y muchachas son un destello de luz que nos invitan a seguir amando esta patria.
Sería injusto celebrar esas medallas y dejar a un lado las medallas que cada día se gana el gobierno del Cambio.
En casi un año han ganado medallas que nos llenan de asombro.
A propósito de que suena como río la reforma tributaria, no debe el Gobierno aprovechar para apretar demasiado el cinturón de un pueblo al que ya no le queda barriga.
La gente necesita respuesta, certidumbre y confianza. Ha fallado hasta el momento la actual administración en esos aspectos, que provocan al pueblo sobradas sospechas a la hora de pactar una reforma tributaria.
La Peste Porcina Africana afecta a cerdos de 11 provincias dominicanas. Días antes, se creía, que la PPA solo estaba presente en dos provincias. Una semana antes, se decía, que la situación estaba «bajo control.»
Del sonriente «no hay motivos para preocuparse», fotografiarse comiendo puerco asao, la República Dominicana pasó en horas a restricciones radicales por parte de EE.UU. y a una «alerta continental» por la FAO.
Resultó que el peligro sanitario era real, que sí había y hay motivos para preocuparse por las enormes implicaciones económicas y sociales.
Siguió en educación con contrarreforma. Cancelaciones masivas de docentes contratados por concurso, traslado o cancelación de directivos escolares; nombramientos al viejo estilo. Para rematar, quieren derogar la norma 09-15 y que a la educación ingrese “Villega y to’ el que llega”.
Avivatos y traficantes ríen hasta la muela de atrás. El pueblo llora lágrimas de sangre. Es el costo de un año de desmadre institucional.
Salir al parque, hacer manualidades, leer, correr un poco puede ayudar.
Creo que los niños necesitan aprender a conocer, autoregular y resolver situaciones.
Necesitan, además, salir de la sobreestimulación que les rodea.
Sirva este artículo para reconocer, a modo de broma, el avance de los tiempos. En mi infancia, declarar aburrimiento no era posible y, de hacerlo, las opciones a mano iban de lo ridículo a lo grotesco. ¡Salve, mamá Persia!
La fiebre porcina africana provocó el sacrificio de toda la población porcina del país. Este virus está circulando de nuevo desde 2016 y en 2019 arrasó en Asia y toda América estaba en alerta para evitar otra epidemia.
Pero de nada sirvió que los productores pidieran ayuda y hasta por las redes denunciaran la mortandad. Y los expertos dieran la voz de alarma. Ya era tarde.
El virus de la PPA es un Asfovirus de ADN y, aunque no se contagia a los humanos, es muy contagioso y persistente en el ambiente y la carne no debe ser consumida por el riesgo de gastroenteritis.
La sociedad dominicana debe estar alerta ante los concursos de oposición docente de “güevitas” que tratan de montar, alejados de la Normativa 09/15 del MESCYT y de otras decisiones vinculadas al Pacto Educativo Nacional.
Evaluar, analizar la experiencia educativa del pasado año escolar es un imperativo.
entar al pueblo.
Nadie sabe en qué se han invertido los casi 15 mil millones de pesos que han tomado en préstamos, quizás ni ellos tampoco.
Los productores de zanahorias, ajo, papas, cebolla, mangos y otros rubros siguen perdiendo dinero por no poder colocar a tiempo y buen precio sus cosechas.
Los ganaderos en crisis prefieren regalar la leche.
Los productores de cerdos en la frontera han visto morir miles de unidades, van camino a la quiebra y las autoridades nada dicen.
Los medios de comunicación, los de aquí y los de fuera, al parecer, abandonaron hace tiempo la vocación y sentido pedagógico de informar para abrazar la farándula, el ocio, el odio, el chiste y el chisme.
Los hechos son los hechos, confirmados o no. La prisa moldea el periodismo de este siglo.
Los lectores no saben si lo que leen es verdad o no. Ni siquiera es que sea una posverdad (una verdad adornada de mentiras), es que puede ser una mentira pura y simple, relatada por un medio de “confianza”. La situación es grave y penosa.