El Mescyt al Minerd: El aquí y el allá de una agenda
Lo hacen Trump, Milei, Noboa, lo anuncia Kast, etcétera. El Estado debe ser chiquito, predican. Reducen fondos de educación para aumentar presupuestos de guerra, por ejemplo.
Lo hacen Trump, Milei, Noboa, lo anuncia Kast, etcétera. El Estado debe ser chiquito, predican. Reducen fondos de educación para aumentar presupuestos de guerra, por ejemplo.
Cincuenta y dos años después es mayor el reto por delante: sacar del gobierno a la carcoma que a ritmo impresionante pudre el Estado dominicano.
La nueva Secretaría General surgida de su más reciente Congreso tiene mucha responsabilidad en ese proceso.
De la mano siempre con el Presidente Danilo Medina y el Comité Político, ha sabido unir la inteligencia y frescor de lo nuevo con la insustituible experiencia de los fundadores para insuflar al PLD aires de renovación, trabajo metódico, evaluación y compromiso.
Nuestras felicitaciones para Aurelia Castillo, Juan Galván y la Coalición Cultural y Literaria de San Pedro de Macorís por este éxito.
En nombre de toda esa ridiculez, planifican el otro genocidio en Nuestra América, ahora contra Venezuela. ¡Y Abinader encantado!
La JCE escurre el bulto. Participación Ciudadana ni se plantea el tema. La corrupción está en otro lado, dice. Más fácil. ¿O es que no quiere admitir su papel estelar en esa campaña pestilente del 2020?
Punta Catalina es la muestra contundente de la equivocación que orientó al PRM y sus aliados en 2020, pero también de la visión de gobierno que perdió y que hoy necesita la República Dominicana.
Seguirá el desfile hacia EEUU. Sin dudas. Es la prueba de cómo se compran elecciones… Y es lo que se ve. Lo que no se ve es siempre peor.
Antes luchábamos con Panamá o Costa Rica por el primer lugar. Durante años fuimos los primeros en América Latina. Hoy luchamos por no naufragar en el último lugar.
Tras el golpeo y el terror vendrán la invasión y la masacre para apoderarse del gobierno y de las riquezas naturales venezolanas. Eso espera Donald Trump.
La tarjeta, el bono, la “brisita” o como les llamen Abinader y el PRM, no son más que hábiles mecanismos de empobrecimiento, instrumentación del voto y, por tanto, de envilecimiento.
Desde las elecciones de 2020 se conocen los lazos PRM-narcotráfico. EEUU los conoce muy bien. No hay manera de que no sea de ese modo.
Los líderes del PRM solo exhiben “patriotismo” cuando hablan de Haití. En eso son santanistas y baecistas militantes.
Los cárteles de la arena son todopoderosos. Los de la droga son chivitos hartos de jobo. Los de la arena tienen a su orden la policía pública o privada.
Al Ministerio de Educación nunca se le ha hecho una auditoría independiente que revele qué ha pasado ahí que se suspendió el Plan Nacional de Alfabetización y el de construcción de infraestructura escolar.