Cinco años después…
Cinco años después del supuesto “compromiso del cambio con la educación” la “novedad” consiste en descubrir de nuevo el agua tibia con la monserga de la Moral y Cívica en el currículo.
Cinco años después del supuesto “compromiso del cambio con la educación” la “novedad” consiste en descubrir de nuevo el agua tibia con la monserga de la Moral y Cívica en el currículo.
. Este es el gobierno que prometía la fórmula que lograría los combustibles más baratos de la región; el que ahora propone sembrar maíz en Guyana habiendo aquí millones de tareas de tierra ociosas; el que prometía las causales y ahora es mudo.
Asombra ver cómo emplea tiempo y dinero el gobierno Abinader-PRM dando tumbos de un disparate a otro y de un invento a otro, mientras familias y empresas suspiran por una sola idea que les devuelva la confianza y la esperanza que ya perdieron.
Quebrado está, finalmente, el pueblo dominicano que sufre la inflación y ve ensancharse la desigualdad, la miseria y la falta de oportunidades, lo que explica el aumento de los viajes ilegales hacia Puerto Rico y el deterioro de la seguridad ciudadana.
El pueblo necesita a Senasa sana y eficiente como lo fue hasta ahora. Senasa es un bien del pueblo dominicano. ¡Mucho cuidado con Senasa!
Ojalá que lo de ARRUINADER no pase de ser una broma inteligente o un simple mal presentimiento de la gente, pero ya sabemos que los pueblos no suelen equivocarse.
Continuar la educación política del pueblo dominicano es hoy más necesario que nunca. ¿Estará el PLD en condiciones de dar continuidad a esa tarea que le asignó Juan Bosch?
Da lástima oír las denuncias de los más de 30 mil vecinos de aquella comunidad sobre el deterioro de los servicios públicos de todo género y de los riesgos de salud en que se encuentran habida cuenta de que la CAASD hace tiempo les sirve agua contaminada.
Ojalá que El Nuevo Domingo Savio –una de las grandes iniciativas del gobierno 2012-2020—sea la excepción, como dicen, y que pronto el Gran Santo Domingo pueda ver a sus familias reivindicadas y completamente saneado y recuperado “el Ozama undoso” de nuestros poetas del siglo XIX.
No se sorprenda si casi el 40% de los dominicanos y dominicanas, según mediciones recientes, entienden que nuestra educación ha empeorado en los últimos años.
Sobre la base de que “el problema no es de dinero, sino de calidad de los docentes” el gobierno viene dando zarpazos al presupuesto de Educación.
Mientras el presidente nos narcotiza con Haití, la construcción se desploma; perdemos nuestra soberanía alimentaria favoreciendo las importaciones y la economía dominicana da síntomas de quebrantos muy serios que son quebrantos de las empresas y las familias dominicanas.
Nos deja, eso sí, su legado de patriotismo, militancia y entrega a la mejores causas de la humanidad que nosotros, en la Comunidad Ojalá, mantendremos siempre en alto. Gracias, Roberto, por tanto.
El gobierno está contento porque a la hora de buscar responsables el pueblo no buscará a Abinader y al PRM sino a los haitianos pobres.
Abinader, hijo de inmigrantes, paga la solidaridad y el sacrificio de Jacques Viau y el comando haitiano persiguiendo haitianas en los hospitales, despojándoles de lo poco que tienen y fanfarroneando en la frontera.