Preocupa el aumento de la delincuencia, preocupa el desempleo agravado por la pandemia y preocupa tener que convivir con el alza de los precios. Sentarlo en la mesa primero que la comida.
El temor mayor es lo que acecha. El huracán tributario categoría máxima. Ya se conocen la velocidad de los vientos y el nivel de destrucción. El Gobierno los ha dejado saber.
El cielo se va tornando gris. Ya viene el huracán. ¿Cómo desviar su trayectoria? El pueblo aguarda en silencio, calma y angustia. El pueblo está quieto, pero en la tranquilidad del desesperado.
«La caloría es fuerte», pero emplea 75O hombres en tiempos de cosecha en El Pocito, Guayubín, Montecristi.
Trabajar bajo un sol despiadado no es fácil en la gran plantación de sábila (aloe vera es su nombre científico) de 2,000 hectáreas (32,000 tareas). Algunos dicen que es la más grande del mundo.
Allí, la empresa Universal Aloe (bajo régimen de zona franca) produce gel de sábila 99.9 % puro que exporta a EE.UU. y Países Bajos para la industria medicinal y cosmética. Un negocio en base al aloe que se estima en $625 millones.
El ex presidente Nicolás Sarkozy, en Francia, acaba de ser condenado por un tribunal. ¿El cargo? Financiamiento ilícito de campaña electoral. El presidente Piñera, en Chile, y el presidente Lasso, en Ecuador, están a punto de ir a juicio por las operaciones reveladas por los Papeles de Pandora.
¿Puede el pueblo quedarse de brazos cruzados cuando le exigen pagar más impuestos quienes los evaden en paraísos fiscales?
Amante de los paraísos fiscales, evasor de impuestos, sujeto por igual de financiamiento ilegal de campaña, es como para preguntarnos qué más puede esperar el pueblo dominicano de este “cambio”.
Una salud mental estable nos ayuda a prepararnos para asumir tareas, tomar decisiones y hasta para mejorar la alimentación. Hay quienes no logran hacerlo por ansiedad u otro padecimiento mental.
Debemos contar con servicios de salud mental para que las víctimas puedan reconocer y superar los abusos y sus manifestaciones.
Es un llamado de atención para autoridades y ciudadanos. Como reza el lema de la conmemoración de este año, hagamos del acceso a los servicios de salud mental una realidad para todos.
El desalojo fue brutal y avisado al señor decano de Ciencias por WhatsApp por la decana de Medicina.
Los profesores y profesoras de la Escuela de Biología exhortamos a los estudiantes a estar atentos y a ser celosos vigilantes del cumplimiento del compromiso asumido por las autoridades.
El zigzagueo de las políticas de salud es más que evidente.
Evidentemente, el Gobierno estuvo claro en el objetivo inicial de vacunar al 75% de la población dominicana, pero no supo ni sabe cuál estrategia seguir para alcanzar ese objetivo. Por eso se mueve como “baile de borracho”, al son de las redes y los grupos de presión.
El último año ha sido difícil, las últimas semanas trágicas, parece que todo está perdido y no hay razones para vivir en nuestra patria.
Los medios y las redes se seban de tragedias, robos, crímenes y todo apunta a que estamos sin salida, pero no.
Hay que reinventar las miradas y tratar, aunque cueste, de volver a ser niños que cultivamos el asombro.
Esta vez, no veremos al Presidente indignado, golpeando la mesa por tremendo escándalo, que agrega otro elemento a la Marca País. En el mundo, hoy se habla de República Dominicana y no por sus playas ni su gente.
La palabra transparencia no cabe en los pasillos del Palacio Nacional. Es demasiado grande. Nada más deshonesto que predicar sin el ejemplo. El Gobierno que quiere aplicar más impuestos a la población, es el Gobierno cuyo titular los evade. Eso es una inmoralidad pura y simple, Presidente.
Ya va siendo costumbre cada día: algo ocurre que viene a perturbar las ganas de estar alegres y que impide acomodarse en la certidumbre de esta tarde y de mañana previsibles.
Un concierto de aguafiestas abruman provocando malas noticias. En conjura para fastidiar, para desanimar.
Castiga el desconcierto, y la decepción se convierte en penitencia. La salud mental, se ve afectada.
Una suerte de «trestreza», suma de tristeza y estrés, enfado e impotencia.
¿Ya sabe el gobierno el costo de mercado de Punta Catalina? Que lo diga. ¿Ya hizo la tasación en el mercado? Nadie sabe. Lo que sí sabemos es que ya se ideó un fideicomiso para privatizar.
También sabemos que el pueblo dominicano es otra cosa después de Punta Catalina en cuanto a suministro y precio de energía y que no está dispuesto a tolerar las majaderías del Escuadrón de la Muerte de Punta Catalina y del gobierno que sólo viven para tratar de desmeritar la obra del gobierno pasado. Dura cosa es dar coces contra el aguijón.
No se realiza a tiempo una licitación fundamental para el sistema eléctrico, costando dinero al país, familias y negocios. Se dejan caer las escaleras del Metro, para luego anunciar un plan de recuperación. Aquí manda la improvisación.
Mejor están los suplidores de las comelonas de los funcionarios, muchas y finas. Mejor deben estar los empresarios que pagan aviones, rendiciones de cuentas y regalos, vaya usted a saber el costo de su desinterés.
Mejor están, por mucho, los que veían mal que un medio del interior recibiera 25 mil pesos en publicidad, porque ahora ellos la reciben con muchos ceros más.
Para el 2030 el 60% de los humanos vivirá en ciudades. El 2021, aún en escenario pandémico y de cambio climático (fuegos, inundaciones) nos ha mostrado que la casa, además de digna, debe ser segura para sobrevivir en espacios urbanos.
La ciudad Capital tiene una normativa de arbolado urbano y muchas publicaciones sobre su flora y fauna. Lo único que falta es que sus autoridades se aboquen al llamado de la ONU para planificar un Santo Domingo más verde y sostenible que “acelere la acción urbana para un mundo libre de carbono“ y no nos quedemos en el bla bla bla del que habla Greta Thurnberg.
La agricultura en trance, el tránsito asfixiante, la salud en contrarreforma y sin rumbo, la economía estructuralmente entrampada, signada por una inflación que ahoga los bolsillos de la población con recorte del poder de adquisición de bienes y servicios.
Se percibe en los esfuerzos ya no sutiles de asegurar la alianza política, pero sin la reelección del Presidente, puesto a atajar para que el otro enlace.
En la última semana nos ha tocado vivir entre mentiras y chistes que a mucha gente le da rabia y para nada hacen reír.
Dice el presidente que en su gobierno han recuperado un millón 200 mil empleos, pero no aporta los datos que sustenten esa osadía.
Es difícil creer ese dato, aún se trate del primer funcionario de la nación.
Comienza el nuevo año con la tanda extendida desmembrada, pan con chocolate como único alimento diario y, como lo denuncia la Asociación Dominicana de Profesores, 800 mil niños sin docencia por falta de escuelas decentes.
El sueño del Ministro se ha vuelto pesadilla para profesores, padres y niños. En un año se ha perdido todo lo conquistado.
No solo no ha implementado los supuestos nuevos programas, sino que ni si quiera ha mantenido los ya existentes.