Ojalá, República Dominicana
Medio Ambiente exhibe a Valle Nuevo como victoria cuando los resultados aún no terminan de cuajar, y faltan recursos para proteger poblaciones de flora y fauna dentro y fuera de las áreas protegidas. ¡Y cuidado con la reingeniería del Sistema Nacional de Áreas Protegidas! Atentos estamos a que no sea para cambiar límites ni categorías de protección.
Ojalá, República Dominicana
Un exjuez del Tribunal Superior Electoral se queja de que el gobierno lo cubió y reclama que le pague por los servicios prestados durante las elecciones pasadas.
Con detalles así vamos perdiendo la capacidad de asombro, pero no la memoria.
En el imaginario popular un «cubo» es un engaño, es triste decirlo, pero estamos ante un Gobierno de cuberos y más penoso es reconocer que quien está «cubiao» es el pueblo dominicano.
Ojalá, República Dominicana
Los controles sanitarios y los datos disponibles están tan ausentes como las pruebas de covid o los medicamentos en farmacias del pueblo. Al vacunador Gobierno se le acaban las opciones. Descuidar la vigilancia sanitaria nos ha costado caro. El pueblo lo sufre de la manera más descarnada.
Se quiere, a pesar del caos, mostrar un clima de control sobre todas las cosas. Lo que verdaderamente no hay es eso: control. Hace más de un rato que al Gobierno se le salió de las manos la situación sanitaria.
Ojalá, República Dominicana
El Gasto de Bolsillo en Salud (GBS) de los hogares en República Dominicana, es el cuarto más alto en América Latina y el Caribe (RD$50.5 pesos por cada 100 pesos) y esto a pesar de que más del 8 de cada 10 dominicanos tiene Seguro Familiar de Salud.
Gastos directos en medicamentos (hipertensos, diabéticos, pacientes renales, de cáncer), en estudios complementarios y ahora las pruebas para Covid, comprometen la salud financiera de los hogares dominicanos.
Ojalá, República Dominicana
En casi año y medio la actual administración no ha hecho más que seguir por inercia algunos emprendimientos heredados de la anterior, desmantelar por prejuicios otros que no debió desmontar y manejarse de pantalla en pantalla dejando la gestión en manos de su asesor de mercado.
Vemos al gobierno repetir esquemas y procedimientos muy similares a los que ejecutaron sobre todo en el período 2000-2004,y eso no augura nada bueno para el 2022 que ya iniciamos.
Ojalá, República Dominicana
A pocas horas de recibir el 2022, toca desearte cosas lindas: el empleo que hace falta o que conserves el que ya tienes o prosperidad en tu negocio y salud para ti y tu familia.
Lo hago con gusto y más aún, con la ilusión de que tengas las ganas necesarias para conseguir lo que quieres.
Lo conocí en Villa Juana cuando llegó para hacer la filosofía en el seminario.
Los salesianos de esa época nunca olvidaremos su ejecución limpia y serena del órgano.
Era apacible y noble, nunca lo vimos haciendo trampas en la cancha.
La población vacunada con tres dosis es de apenas un 17%, según el Ministerio de Salud Pública. Seis meses le ha costado al Gobierno vacunar con tres dosis a ese 17%. ¿Cómo vacunará al 83% restante en apenas un mes?
Aprovechando que andan revisando contratos de carreteras, mejor pudieran dedicarse el Presidente y la Vicepresidenta a revisar los contratos que han firmado con farmacéuticas.
Tal vez ahora se comprenda mejor a aquellas personas que gustan de estar a solas consigo mismas y prefieren “quedarse en casa y que no las molesten”.
“Me gusta estar conmigo, disfruto la compañía de mi misma”, me comentó una amiga a quien escribí hace unos días para desearle felices fiestas, dueña de una linda sonrisa, conversadora y muy inteligente mujer.
La pandemia interminable ha contribuido a normalizar ese gusto por una nueva soledad alegre, al ofrecer espacios y oportunidades de acogida en el teletrabajo, de librarse de una fiesta para disfrutar una película en casa o poder mudarse a un pueblito alejado de la gran ciudad.
Preocupa que la pandemia no cede y que sigue creando trastornos en el mundo. Preocupa que la inflación vendida como transitoria vino para quedarse. Preocupa la desvalorización del peso que llega con esa inflación. Lo precaria que torna la vida.
Sólo en la comunión que brota de la comunidad será posible que la crisis no nos dañe aún más. Pues no parece que el gobierno esté para los pequeños.
La Navidad dominicana huele al pino de cuaba en las montañas; con sus conos y ramas jóvenes se hacen adornos para colgar en las puertas. Endémico y único de la isla, antes crecía desde el nivel del mar hasta el pico Duarte. Ahora está restringido a las altas montañas.
¿Qué decir de los lerenes, nativos de humedales de zonas bajas, tan humildes como exquisitos?¿Y del Pan de fruta? Traído desde Asia por el colonizador para alimentar a los esclavos.
Ya termina el año, de nada vale lamentar lo que pasó, es tiempo de renovar esperanzas.
Ojalá y quienes nos gobiernan ajusten el rumbo y se dediquen con esmero a ejecutar políticas públicas en beneficio de quienes más necesitan.
Los dominicanos y dominicanas nos merecemos un año 2022 con más equidad y bienestar.
Como sacado de un cuadro de comedia, el Gobierno tomó la decisión administrativa de pedirles a artistas que por favor, porque no hay sentencia judicial alguna, devuelvan los 100 millones de pesos regalados la Navidad pasada. Si está dentro de sus posibilidades…
Para tamaño escándalo, resultan pobres y cortos los escasos dos párrafos en los que la Dirección de Contrataciones Públicas trató de explicar que artistas debían devolver el dinero.
Temo decepcionar a unos y a otros que esperan/temen/desean que la presidencia de Gabriel Boric sea una reedición de la Unidad Popular 1970-73 que encabezó Salvador Allende, en naturaleza, ritmo y retórica.
Son otros estos tiempos -sobra decirlo, y es mucha la sabiduría acumulada por las fuerzas económicas, sociales y políticas chilenas -me consta- en el análisis y estudio de su historia, en particular la de los últimos 50 años.
Dice el pueblo que quien no sabe para dónde va ya llegó y eso le ocurre al gobierno PRM-Adivinaver. Su plan y norte parecen ser los beneficios que consiguen del ejercicio del Poder los dirigentes perremeistas devenidos en funcionarios y sus respectivos grupos de negocios, fideicomisos incluidos.
ientras, el país es un barco que pintan bonito en sus fieles medios de comunicación. Un Titanic impresionante pero en rumbo ineluctable hacia la trágica colisión.