Un paso al frente
El abandono del Proyecto La Cruz de Manzanillo, en Montecristi, por parte del Gobierno PRM, desde el punto de vista social y económico, a todas luces, es un absurdo.
El abandono del Proyecto La Cruz de Manzanillo, en Montecristi, por parte del Gobierno PRM, desde el punto de vista social y económico, a todas luces, es un absurdo.
No se sorprenda si casi el 40% de los dominicanos y dominicanas, según mediciones recientes, entienden que nuestra educación ha empeorado en los últimos años.
No han sido suficientes las vidas de Francisco Ortiz, por el Tireo, y de Sixto Ramírez, por el Nizao. Porque para el Ministerio de Medioambiente, en esta Gestión de papel, como dijera, el gran Pablo Milanés, “la vida no vale nada”.
La inversión pública no está ejerciendo su rol de dinamizador del sector. El gobierno solo destina el 2 % del PIB, por debajo del promedio histórico y la mitad de lo recomendado.
Educar políticamente a la población no puede ser una tarea secundaria. Los partidos tienen la responsabilidad de formar a su militancia y a la ciudadanía en general.
Sobre la base de que “el problema no es de dinero, sino de calidad de los docentes” el gobierno viene dando zarpazos al presupuesto de Educación.
La décima parte de la humanidad recibe su sustento directamente de las montañas, no sólo quienes las habitan, sino millones de personas que viven aguas abajo. Y RD no es la excepción.
El escenario se complica cuando observamos que la economía de los EE.UU. se contrajo 0.3 % en el primer trimestre del 2025. La gran incógnita es: ¿Podrá EE.UU. sostener su estrategia de aranceles sin lastimar su economía?
Cinco años de Cambio no han sido suficientes para condolerse del pueblo. La ineluctable verdad es que al Gobierno Abinader no le importa la salud de los pobres. No le interesa.
Roberto Rodríguez Marchena seguirá viviendo en las anécdotas que repetimos con risas y ternura, en los consejos y sueños que guiarán a esta Comunidad Ojalá, y en esa forma suya de estar presente, incluso en su ausencia.
Mientras el presidente nos narcotiza con Haití, la construcción se desploma; perdemos nuestra soberanía alimentaria favoreciendo las importaciones y la economía dominicana da síntomas de quebrantos muy serios que son quebrantos de las empresas y las familias dominicanas.
La partida de mi papá es muy dolorosa. Son tres pérdidas. El esposo de mi mamá, el abuelo de mis hijos y mi papá. Todos los que estábamos tan cerca de él, podíamos sentir como él nos cuidaba siempre. Fue una persona que cuidaba a los demás, incluso sus plantas, su jardín.
Nadie con dos dedos de frente y sin intereses de por medio, considera este proyecto beneficioso, entre otras cosas porque su tasa de retorno ha sido calculada en menos de un uno por ciento de su astronómico costo. Como otros tantos, es más la sal que el chivo.
Llueve.
Y no es solo el agua lo que cae:
es el tiempo oxidado,
las promesas que no llegaron,
la infancia que se mojó los pies y nunca volvió.
La inversión de más de RD$51 mil millones en el campo, mediante Visitas Sorpresa, y la entrega de 70 mil títulos de propiedad a parceleros, narran la obra de amor de un gobierno y de un partido que le duele el dolor de la gente, como ha dicho el dos veces presidente Danilo Medina.