Gasto ambiental y Cambio Climático
El gasto en protección ambiental adquiere una importancia estratégica para el desarrollo sostenible. La inversión para mitigación de los efectos del cambio climático fue apenas un poco más de cinco millones.
El gasto en protección ambiental adquiere una importancia estratégica para el desarrollo sostenible. La inversión para mitigación de los efectos del cambio climático fue apenas un poco más de cinco millones.
El sobreendeudamiento no llega de repente: se cuela en tus finanzas como un goteo persistente que, con el tiempo, inunda tu economía. La clave está en anticiparse.
Decir que nadie usaba Senasa, que los servicios de energía, salud y educación han mejorado, es decir que las garzas tienen muelas.
Decir que antes estábamos mal, que ahora estamos bien y que, de seguir como vamos, estaremos mejor, es autoengañarse. ¿A quién cree que convence?
Ojalá que lo de ARRUINADER no pase de ser una broma inteligente o un simple mal presentimiento de la gente, pero ya sabemos que los pueblos no suelen equivocarse.
El Jardín Botánico Nacional no es solo un refugio de verde y biodiversidad para la ciudad. Es una institución científica y de formación de botánicos.
Elige una entidad que a ti te de confianza. Más allá de las tasas, importa la seguridad que te brindan en tus transacciones, cómo te tratan y brindan el servicio y los valores afines.
La inversión en gasto público más baja en los últimos 70 años en República Dominicana contrasta con el gasto más elevado de la historia en nómina pública y pensiones inmerecidas.
Si dejamos de hablar, si preferimos el silencio cómodo a la incomodidad necesaria, entonces ganan la indiferencia y la crueldad.
Extraño aquel pensamiento que muchos teníamos en los años del COVID: creíamos que seríamos mejores seres humanos. ¿Qué tal nos va?
Continuar la educación política del pueblo dominicano es hoy más necesario que nunca. ¿Estará el PLD en condiciones de dar continuidad a esa tarea que le asignó Juan Bosch?
Al reducir el costo del crédito, se estimula la demanda de viviendas y proyectos productivos, mientras las entidades financieras ganan margen y liquidez.
¿Es ésta una solución definitiva al panorama económico? No. Es un alivio, necesario pero insuficiente.
Ya basta de chistes y sonrisas adoquinadas en las ruedas de prensa en el Palacio Nacional. Como si, fuera de la mentira, no existiera la verdad.
Como si la gente no padeciera por tanta indolencia, por tanta indiferencia de un Gobierno que empobrece a su pueblo, que ensancha la desigualdad social.
Da lástima oír las denuncias de los más de 30 mil vecinos de aquella comunidad sobre el deterioro de los servicios públicos de todo género y de los riesgos de salud en que se encuentran habida cuenta de que la CAASD hace tiempo les sirve agua contaminada.
Es fundamental que el gasto ambiental continúe aumentando para enfrentar los problemas ambientales antes de que colapsen ríos y bosques, ecosistemas asediados por la codicia extractivista, pero también hace falta voluntad política para que los funcionarios no miren hacia otro lado.
Muchos dominicanos están teniendo que utilizar la tarjeta de crédito no como herramienta de pago sino como un complemento a ingresos insuficientes.
Los algoritmos premian muchas veces la ocurrencia ante la sustancia, pero la gente necesita liderazgos que, más allá de entretener, los inspire, los guíe y los represente.