Muchas gracias y buena suerte
Otra vez con las manos en la cabeza. Otra vez objetos para trueque. No somos las dominicanas dueñas de nuestros cuerpos, nuestros deseos y nuestras decisiones. Así nos quieren.
Otra vez con las manos en la cabeza. Otra vez objetos para trueque. No somos las dominicanas dueñas de nuestros cuerpos, nuestros deseos y nuestras decisiones. Así nos quieren.
El partido que hoy controla el Gobierno, el Congreso y la Justicia, da la espalda a las mujeres, a la niñez, a la transparencia, y abraza las posiciones más conservadoras y negadoras de derechos.
Lo inesperado, lo imprevisto, sucedió: el Nuevo Frente Popular (izquierda) ganó en Francia las elecciones legislativas del domingo pasado. Veintisiete (27) encuestas (todas) y los grandes medios (todos) auguraban -48 horas antes- lo contrario.
La victoria de la derecha del absurdo estaba asegurada. La operación cosmética de normalización había sido un éxito: cambió de nombre y puso a un joven por estandarte. El candidato fabricado de 28 años era el macho alfa, perfecto para obreros y franceses escasamente escolarizados.
Sin embargo…
Para grandes fortunas, la domesticación del Frente Nacional (rebautizado Agrupación Nacional) era preferible antes que una victoria del desobediente Nuevo Frente Popular, promotor de aumento del salario mínimo (SMIC) y de bajar a 60 años la edad de jubilación.
El debate Trump-Biden deja en cueros a la democracia norteamericana y a su clase gobernante y advierte sobre la profunda crisis política, social, económica y moral que abate a la gran potencia, una noticia muy grave para el mundo.
Ojalá que lo que hemos visto hasta ahora no vaya a peor y que pueda la humanidad salir sin mayores daños del parto a que está convocada.
Cuando escampe los crímenes de guerra contra niños en Palestina serán medallas para los criminales en nombre de un pueblo de Dios que no conoce la palabra prójimo.
Quien contamina y destruye un manglar debería pagarlo, no los ciudadanos y ciudadanas que ni siquiera recibirán ganancias de los negocios. Pero así son y serán las cosas en un país huérfano de autoridades ambientales.
La clase media dominicana lo tiene todo y también lo debe. Casi o en buena parte. Como el país.
La integran hogares recién salidos de la pobreza hasta aquellos que se asoman a la gran fortuna. Emprendedores, grandes consumidores, gestores de lo público y de lo privado, mayores pagadores de impuestos, los hogares de clase media viven sobreendeudados.
Esos hogares de clase media cargan con cinco grandes deudas, entre propias y ajenas, que son las siguientes, comienzo con las tres que le son propias: hipoteca del apartamento, préstamo del carro y la deuda de la tarjeta de crédito.
Las dos ajenas son: la deuda pública consolidada del Estado y el subsidio al Sector Eléctrico.
Recuperar la mística del servicio es lo único que puede volver a hacer del PLD el más poderoso partido de República Dominicana.
Esa mística sólo se consigue en el camino de regreso hacia el pueblo. Camino que conocemos muy bie
Hay muchísimos ciudadanos conscientes y respetuosos del medio ambiente y de nuestra biodiversidad. Quienes no hacen su trabajo de hacer cumplir las leyes y la Constitución que juraron hace ya casi cuatro años, son ustedes.
Tomar medidas que perjudican los ingresos de la población y la rentabilidad de los negocios, como serían los aumentos de impuestos y precios, exige de los gobiernos astucia para engañar y sorprender a los perjudicados, habilidades y recursos para la persuasión y un plan de neutralización de turbulencias sociales previo al anuncio o aprobación.
En suma, el empleo inteligente del poder a disposición para distraer y/o contener el descontento popular. Pero, resulta, que a veces, eso no basta; no es suficiente para que el gobierno se salga con las suyas y las ajenas, por la inesperada razón de que las medidas impopulares podrían ser recibidas como excesivas o inoportunas.
El gobierno dominicano duda entre quemar capital político que requeriría para su reforma constitucional y las ganas de mostrarse dispuesto con la reforma fiscal.
Ya solo queda ver qué tanto quedará de lo que fuimos y, a los que no tienen pa’ dónde coger, acompañarlos en su sufrimiento.
El cambio nos está dejando un país diferente, pero mucho peor del que teníamos.
Nublado estaba aquel día
cuando escuché el estallido.
Por abusos del marido
se querellaba María
y entrando a la Fiscalía,
José Valdez Amarante,
apuntando desafiante,
en la frente, con certeza,
le disparó en la cabeza
y la mató en un instante.
No juego pádel. Todavía. Por lo que he visto, averiguado y me explican, el pádeles un deporte fácil de aprender y sencillo practicarlo.
Ocurrencia de un mexicano por los años sesenta del siglo pasado, el pádel (castellanización de paddle, pala o paleta en inglés), parecido al tennis y al squash, se juega únicamente en parejas.
Mientras en tennis y squash se juega con raqueta encordada, la paleta de carbono y fibra de vidrio del pádel es maciza con agujeros. La pelota es casi idéntica a la del tennis, con menos rebote. La pista es de tamaño reducido (200 metros cuadrados, 10 metros de ancho por 20 metros de largo) y acolchada (resina sintética y césped artificial) lo que implica desplazamientos cortos, con menor impacto en las articulaciones de las piernas.
Desde que llegó, el presente gobierno mostró su catadura oligárquica. De nuevo el frente oligárquico castra la democracia dominicana y los objetivos de Los Trinitarios. Como en 1810. Como en 1861. Como en septiembre de 1963. Como en abril de 1965.
Irreverente y audaz, bebió de los ritmos en campos y barrios y los fue convirtiendo en música y poesía que sintetizan nuestra diversidad cultural. En homenaje a Luis, en este momento incierto, con la esperanza rota y llenos de incertidumbres en nuestro país, compartimos en Ojalá su poema.