Otra barcaza de la muerte en Azua
El gobierno de mayoría absoluta gobierna a decretazo limpio demostrando su incapacidad total para la planificación y pretende tapar los hoyos con un gasto de cerca de 20 millones por día en ríos de propaganda.
El gobierno de mayoría absoluta gobierna a decretazo limpio demostrando su incapacidad total para la planificación y pretende tapar los hoyos con un gasto de cerca de 20 millones por día en ríos de propaganda.
Saludamos que por fin se hayan invertido los recursos del pueblo dominicano para proteger las Dunas, pero aún esperamos la culminación del anunciado plan de obras, hace un año y medio.
El presidente y el ministro de medioambiente reforestan con una especie invasora, la UTEPDA llena el país solo de mangos y aguacates, el ministro de medioambiente da permisos de tala a troche y moche y el negocio inmobiliario se traga el verde por doquier en plena crisis climática.
El negocio inmobiliario es lo que está detrás de la destrucción ambiental en casi todo el país, ya lo hemos dicho. No son los pobres padres de familia, agricultores, los que están desmontando para sus Avenidas, Residenciales, Villas de playa y Hoteles.
Hace falta que ministros y alcaldes correspondientes hagan el trabajo para el que fueron elegidos y no permitan que la expansión inmobiliaria se trague lo que queda del Cinturón Verde.
Los límites de un área protegida solo pueden ser cambiados por el Congreso Nacional. El Jardín está protegido por varias leyes, desde la Constitución hasta varios Acuerdos internacionales.
Proyectos como el detenido por la Procuraduria de Medio Ambiente, en Las Terrenas: The Reef y en Uvero Alto, el hotel Sirenis del complejo Matute, sometido por el SENPA, no pueden ser parte de una estrategia de conservación, sino de destrucción.
Destrucción de manglares, desvío de arroyos, relleno de humedales, destrucción de nidos de tortugas marinas y otra fauna playera por maquinaria pesada, bajo la excusa de recoger sargazo.
El Jardín, por ser una creación humana, es un área fragmentada y aunque la intervención fuera solo remover la verja, traería consecuencias para la biodiversidad que lo habita porque aumentaría esa fragmentación y el estrés a que normalmente está sometida por la visitación y el manejo.
El gasto en protección ambiental adquiere una importancia estratégica para el desarrollo sostenible. La inversión para mitigación de los efectos del cambio climático fue apenas un poco más de cinco millones.
Quién suscribe fue la autora del primer análisis de equivalencia ecólogica en el país, en el Parque Nacional Jaragua, así creo que sé de lo que hablo.
El Jardín Botánico Nacional no es solo un refugio de verde y biodiversidad para la ciudad. Es una institución científica y de formación de botánicos.
Es fundamental que el gasto ambiental continúe aumentando para enfrentar los problemas ambientales antes de que colapsen ríos y bosques, ecosistemas asediados por la codicia extractivista, pero también hace falta voluntad política para que los funcionarios no miren hacia otro lado.
Me pregunto, si vale la pena mutilar esta riqueza creada por varias generaciones de botánicos, naturalistas y funcionarios para ampliar una avenida.
No han sido suficientes las vidas de Francisco Ortiz, por el Tireo, y de Sixto Ramírez, por el Nizao. Porque para el Ministerio de Medioambiente, en esta Gestión de papel, como dijera, el gran Pablo Milanés, “la vida no vale nada”.
La décima parte de la humanidad recibe su sustento directamente de las montañas, no sólo quienes las habitan, sino millones de personas que viven aguas abajo. Y RD no es la excepción.