¿Estamos pagando el desfalco de Senasa?
La salud no debería ser un privilegio ni un castigo. Senasa es la ARS del Estado, la que debería dar el ejemplo. Pero hoy parece más enfocada en que los afiliados cubramos lo que otros se robaron.
La salud no debería ser un privilegio ni un castigo. Senasa es la ARS del Estado, la que debería dar el ejemplo. Pero hoy parece más enfocada en que los afiliados cubramos lo que otros se robaron.
Veámonos con el lente de la hermandad universal, libre de odio y rencor, cargados de un gran amor al prójimo.
El deterioro de Senasa no es solo un problema financiero, es un síntoma de un deterioro más profundo: la visión de que la salud es un negocio para unos cuantos.
Entre todos, hagamos de la patria dominicana un nido de paz en el que no tengan cabida ni el odio ni el crimen.
Medina mencionó enfermedades como cáncer, diabetes y arterioesclerosis, las cuales requieren de medicamentos de alto costo, que las familias pobres no pueden pagar.
El Gobierno está llamado a mejorar la gestión financiera y de riesgos de SENASA en todos sus regímenes e incorporar al proyecto de ley de Presupuesto General del Estado 2026 las partidas para sanear sus finanzas.
Expresó que esta es una de las razones del déficit, que en la actualidad, según entiende, supera los 20 mil millones de pesos.
El evento se llevará a cabo el sábado 4 de octubre en el Parque Iberoamericano, en el área del gazebo, a partir de las 9:00 de la mañana.
Más de 4,000 procedimientos médicos fueron autorizados aunque nunca llegaron a realizarse, valiéndose de identidades reales de afiliados.
Tengamos siempre presente a Juan Bosch, quien sostenía que cuando la economía norteamericana tiene fiebre, la nuestra padece una neumonía.
Tras varios minutos marchando, agentes de la Policía Nacional utilizaron gas pimienta para bloquear la ruta de las enfermeras que se dirigían al Palacio Nacional.
La Comisión Europea detectó dos sustancias prohibidas luego de una serie de estudios. Representan un riesgo para quienes toman contacto seguido.
El buen juicio, junto a otra modalidad de raciocinio, habrá de volver a habitar el planeta como forma de salvar a la presente humanidad acelerada.
“No estamos pidiendo un plato de comida, estamos pidiendo la vida. Tenemos derecho a recibir nuestro tratamiento”, expresó una de las pacientes afectadas.
Completar ocho décadas de vida, de las cuales seis han sido invertidas en conocer las causas orgánicas fundamentales que conduce al cese definitivo de las funciones vitales, es una hazaña invalorable.