Abinader en su agua

09-03-2026
Quiero que sepas
Ojalá, República Dominicana
Compartir:
Compartir:

Así lucía el presidente Abinader: como pez nadando en su agua. En una reunión en la que había de todo, menos dignidad.

Liquidadores del Estado y estafadores ponzi a lo Javier Milei; entreguistas del patrimonio nacional;  corruptores de la brisita, el bono a mil y la pensión especial, como Abinader; fanáticos y prebostes a lo Bukele; Rambos violentos cultivadores del fraude electoral a lo Noboa; amantes del pinochetismo genocida a lo Kast; complacidos del amo yanqui que les preparó el fraude electoral a lo Asfura…

En medio de esa fauna de delirantes, xenófobos, se movía el presidente Abinader en su elemento.

Orondo, satisfecho como un Pedro Santana exhibiendo su título de Marqués español después de haber fusilado a María Trinidad, a Francisco del Rosario Sánchez y de haber entregado a España la obra de los Trinitarios.

Complacido de formar parte de un denominado “escudo antidrogas”. Él, que llegó al gobierno nadando en un río de dinero proveniente del narcotráfico; muchos de cuyos amigotes purgan cárcel en Estados Unidos después de ocupar puestos clave en el Estado y en la boleta electoral del PRM.

Todo el mundo lo sabe. Las drogas son armas del imperio desde los tiempos en que el imperio británico   traficaba todo el opio de Asia. Hoy es igual.

La droga pudre nuestros barrios y nuestra juventud pobre, sobre todo. Los aleja de la educación y de la lucha patriótica. Y sirve a Estados Unidos para perseguir  y acosar a gobiernos que no se le arrodillan.

Reivindicados quedan Lula, Sheinbaum, Petro y Díaz Canel de no pertenecer a esa secta de fanáticos e hipócritas.