Las AFP: una opción para tu retiro
Antes del 2001, los dominicanos buscaban asegurar su vejez mediante inversiones inmobiliarias: un lugar donde vivir sin riesgo de desalojo y otro lugar para alquilar como fuente de ingresos.
Ese hábito permanece, pero hoy se fortalece con el sistema de pensiones establecido mediante la Ley No. 87-01 donde el empleador y empleado cada mes aportan el 9.97 % de tu salario a tu Cuenta de Capitalización Individual que mantienes en la AFP de tu elección.
Las ventajas de este sistema son claras: hay un ahorro obligatorio que no es embargable y que es invertido en instrumentos del mercado de valores para mayor rentabilidad.
La afiliación es única y permanente, independientemente de que tengas o no trabajo, de que cambies de empleo, que pases al sector informal o que emigres del país. Ese dinero no se pierde y lo vas acumulando hasta la vejez.
Para obtener una pensión por vejez, existen dos vías. La primera requiere 360 meses de aporte (equivalente a 30 años), el titular debe tener más de 60 años de edad y haber cesado de trabajar. La segunda vía permite pensionarte a partir de los 55 años de edad si has acumulado un fondo equivalente al 150 % de la pensión mínima.
Para acceder a ella, ojo, no te dejes engañar. No necesitas realizar pagos adicionales ni de intermediarios para acceder a tu pensión. Solo basta con presentar tu solicitud y la documentación requerida en tu AFP.
Puedes elegir el retiro programado que te permite mantener tus fondos en la AFP con una rentabilidad variable o bien una renta vitalicia que implica traspasar el saldo a una compañía de seguros que te garantice una renta mensual fija de por vida. Cada una de las modalidades, tiene implicaciones que merece la pena conocer.
El sistema de pensiones dominicano, sin dudas, representa un avance significativo, aunque siempre habrá espacios para mejoras. Lo fundamental es informarse, revisando periódicamente tu estado de cuenta y tomando decisiones conscientes sobre tu retiro
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