¿Poder amedrentado?
Pedid y se os dará. ¿Complace el poder las demandas de las redes o las redes actúan conforme a la petición del poder y solicitan aquello que puede ser dado? La gobernabilidad está descansando en las solicitudes mediáticas.
Pedid y se os dará. ¿Complace el poder las demandas de las redes o las redes actúan conforme a la petición del poder y solicitan aquello que puede ser dado? La gobernabilidad está descansando en las solicitudes mediáticas.
Las conquistas institucionales, el caiga quien caiga, está lejos de las galleras, de los cementerios, del tráfico de personas, de los lupanares mugrientos y la contribución obligada para el gobierno local. La monserga no alcanza los drinks, las estaciones de gasolina, lavaderos de autos, las diversas tapaderas de “los calientes”, tampoco llega a las esquinas libres para el microtráfico.
El presidente de la República no tiene que rendir cuentas ni presentar las memorias de su gestión ahora. Lo hizo el 27 de febrero cuando comenzó la primera legislatura del año. Pero al jefe de Estado y de Gobierno le gusta rendir cuentas cada día, en cada tanda, a cada momento. Tanto le gusta que hasta ofreció pistas del contenido del discurso que pronunciará mañana en Santiago.
Primero la descalificación y el insulto, el agravio multiplicado con el respaldo militante del eco mediático. Portavoces del discurso redentor repetían las consecuencias del sí y la maldad del no. De nuevo el asomo del hombre puro y esos senadores dueños de las pesadas tablas de la ley. Como Moisés, atentos a una voz que no es la de Dios, pero parecida y cercana.
El nuevo negocio de David Ortiz, su devoción por el cannabis desafía la institucionalidad criolla. El inmortal ha creado su marca “Papi Cannabis” y dice: “el cannabis me ha ayudado a relajarme, dormir mejor, manejar el estrés, y sanar físicamente”. Lamenta que el producto llegara tarde a su vida.
os hospitales de la red pública registraron 32,000 partos de traficadas en 9 meses -sept 2021 a junio 2022-. Los porcentajes varían cuando se examinan los archivos de los hospitales ubicados en la frontera.
El país estrenó, en la década de los 80 del siglo pasado el law fare, antes de ser tendencia planetaria. Ese derecho penal vergonzante que analiza Zaffaroni, propicia el populismo punitivo y arrasa con el derecho al honor y buen nombre.
La paciencia labró su historia. Desde mozalbete, “el hijo del pulpero” resistió las consecuencias de los prejuicios sociales existentes en aquel Cibao con gente de primera y de tercera.
La sinceridad es ajena al quehacer político. Por eso existen los velos para encubrir la verdad. El discurso oficial divulga lo conveniente, el dictado de los estrategas. La tarea del colectivo es detectar, separar la paja del trigo. Esa labor compromete y el compromiso escasea o se cotiza caro.
El declive de la clerecía encontró amparo en la denuncia y el proselitismo. Lejos de la fe, convierten su influencia en militancia. El púlpito, sin donaire ni erudición, sirve para manifiestos partidistas y para reclamar favores pactados durante la campaña.
La institucionalidad criolla está intervenida por el populismo. La reiteración de la afirmación produce hartazgo, aunque la indiferencia exaspera más que la repetición.
nsistente, necio, puntilloso. Su silencio decía más que cualquier filípica. Imperturbable, el rubor en su rostro inconmovible, era el único indicio de indignación.
Ha vuelto la mano dura. Llega con halo de santidad, sin bulla. Ha vuelto la reivindicación del caqui y de los vilipendiados grises.
La “Estrategia Integral de Seguridad Ciudadana”, “el más ambicioso, grande y organizado plan que jamás haya tenido la nación dominicana” se ha convertido en patrulla mixta.
Pervive el oportunismo que cada aniversario mezcla la adulación al jefe de turno, con la vergüenza y el olvido. La actitud recuerda la respuesta de Balaguer, cuando le preguntaron si la era de Trujillo había concluido el 30 de mayo: “en cierto modo si, en cierto modo, no”.
Modificar creencias, tradiciones asentadas en el imaginario, requiere trabajo y tiempo. Empero que, en el vórtice de una anhelada reforma constitucional, repitan que el 16 de mayo fue el aniversario de la celebración de las elecciones, espanta.