Tenemos que hablar

28-03-2021
Quiero que sepas
Ojalá, República Dominicana

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Grandes cosas, problemas y cambios son el resultado de pequeñitas ocurrencias, esas donde dicen que está el demonio.

Muchas están ocurriendo silenciosamente y a oscuras, y algunas más a la vista de todos.

Descalificar Punta Catalina para venderla como baratija a quienes están detrás de ella desde hace tiempo, traerá nuevamente apagones a comunidades que ya contaban con 24 horas o aumento en el precio de la energía.

Entregar la agropecuaria, el transporte y otros sectores para que los dirijan grupos económicos, está haciendo daño a la población, además, un desmadre institucional.

El Gobierno dominicano dejó de hacer cruce de nóminas. Nadie sabe cuáles son las metas que continúan de la pasada administración o las nuevas que se han trazado.

Interviene instituciones como la Cámara de Cuentas, mientras viola la ley con la cancelación de embarazadas y otras leyes laborales, con instituciones con más de 18 asesores.

Paga encuestas a funcionarios del propio Gobierno para que se diga que “todo está bien, todo está nice”.

Regala recursos del Estado. Toma 10 mil millones de dólares en préstamos, aprobados a lo callaíto y a vapor por el Congreso, también “independiente”.

Contrata por miles de millones publicidad para levantar canales de televisión; familias completas dirigen instituciones, amedrentando a empleados que allí encontraron y muchos, pero muchos etcéteras, que son solo trailers de esta película de terror que estamos viendo los dominicanos.

Ante todo esto, tenemos que hablar y pronto, porque con “los independientes” no se puede contar: no dicen ni esta boca es mía.