Si la hija del Faraón viniera

Quiero que sepas
16-09-2021
Ojalá, República Dominicana

Cuenta la Biblia que la madre de Moisés lo dejó en una canasta a la orilla de un río en el que la hija del Faraón se bañaba, y que así lo hizo para que no lo mataran.

En 13 meses de Gobierno del Cambio nos ha llegado la hora de pedir que la hija del Faraón venga a nuestra orilla.

La hija del Faraón vendrá a jugar «bolibol» con las Reinas del Caribe, esas muchachas de piernas de ébano que ganan juegos y nos llenan de alegría y orgullo.

La hija del Faraón se iría a Don Gregorio a conocer a Marileidy para que le cuente sus hazañas en la pista.

La hija del Faraón viajaría por los campos para que nuestros productores le cuenten cómo producen el mejor café, tabaco, cacao, mangos, aguacates y vegetales del mundo.

La hija del Faraón bajaría a La Ciénaga, Las Cañitas, Herrera, Los Alcarrizos y a otros barrios para entender como, en medio de la precariedad, las mujeres crían sus hijos, se hacen trenzas y con tanta alegría, bellas y preciosas bailan bachatas en un colmadón.

La hija del Faraón se reunirá con pequeños y medianos empresarios para que le cuenten de dónde sacan trata creatividad y fuerzas para echar adelante sus negocios.

La hija del Faraón haría una gira por nuestros mejores ríos, saltos y balnearios para disfrutar las bellezas de nuestra patria.

La hija de Faraón comería yaniqueques y pescado frito en Boca Chica.

Hablará con nuestros peloteros para que les cuenten sus historias para lograr ser tan buenos en el mundo.

La hija del Faraón se va a sentir feliz cuando vea toda la riqueza creativa y ganas de vivir de este pueblo.

Sólo un detalle, si la hija del Faraón viene, no iría a Palacio a ver los gobernantes del Cambio, porque después de descubrir todas las bondades de este pueblo, tiene miedo de que le entren las ganas de darle una «pela de lengua en su idioma » a quienes no valoran la gente de este país.

La hija del Faraón a su regreso le contará a su padre lo bueno y laborioso de este pueblo y de paso le susurrará al oído lo perversos que son quienes lo gobiernan.

Y si el Faraón no le cree, ella le dirá que intentaron canjear a su Moisés y el mismo río Nilo en un fideicomiso.

La vida son sueños y esperanzas, si la hija del Faraón viene, será una testigo más en el mundo de que somos un pueblo de gente buena y bonita gobernados por una turba de buitres.