La política como poesía

31-01-2021
Quiero que sepas
Ojalá, República Dominicana

De repente, los poemas y la política parecen encontrarse.

Y no por aquello que dice Sabina, de que el arte se inventó para corregir la realidad, sino porque ambos nacen y viven de los momentos.

Benedetti hablaba de la defensa de la alegría. Defenderla del escándalo, de la rutina, de la miseria y de los miserables, de las ausencias transitorias.

Defenderla como un principio, de las dulces infamias y los graves diagnósticos. Hacerlo como bandera, del rayo y de la melancolía, de los ingenuos y de los canallas.

Defender la alegría como una certeza , de los proxenetas de las risas, de la muerte de los apellidos y de las lástimas del azar.

Y como hablo de momentos, este es el momento en el que los y las peledeístas debemos asumir, cada quien y cada cual, su papel ante las responsabilidades que nos trae la celebración del Congreso Bidó Medina.

Sin la defensa de la obra de gobierno del PLD, de las transformaciones que trajeron las políticas públicas impulsadas por nuestro partido desde el Estado, no habrá recuperación, ni reconquista externa posible.

Creernos, reconocernos los responsables de los mayores avances de nuestro país, debe ser la zapata que promueva no solo la renovación que todos queremos, sino de recuperar el cariño de la sociedad.

Y nos toca defender al partido y a sus gobiernos, como decía Mario Benedetti, de los escándalos, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias, de las dulces infamias y los graves diagnósticos, de los canallas, de los ingenuos, de los rayos y las melancolías, de la muerte de los apellidos. Y debemos hacerlo como bandera y con certeza, equilibrarnos entre todos, abrazando nuestras diferencias.


Que en todo lo anterior nos hemos visto.