El último de los 12

Quiero que sepas
01-12-2021
Ojalá, República Dominicana

Hoy comienzan a correr los últimos 31 días del año. El último de los 12 meses. Diciembre casi siempre inspira alegría.

El transeúnte citadino, en su afán diario, camina presuroso para no llegar tarde al trabajo. Para abordar el metro o la guagua a tiempo, conociendo lo insufrible del tránsito. Más aún en temporada navideña.

Los que tienen vehículos, buscan las mejores rutas. El sonido permanente de las bocinas, el ‘dale pa’ alante’ y el ‘Amet, déjame pasar’ conforman el Coro Nacional del Tapón en Santo Domingo.

Algunos, con desarrollada habilidad para evadir tapones, entran a los barrios a cortar camino y atraviesan las calles más estrechas para salirle adelante a la hilera de vehículos.

Y en esta época, en esas pintorescas barriadas, se topan con la creatividad de la muchachada, que extiende un cordón en la calle y con un jarrito piden para decorar el barrio, para un aguinaldo o para poner un arbolito. O son los ‘tigueres’ hacedores de esquinas que piden para beberse unas frías, porque ya estamos en el mes de bebiembre.

El transeúnte, residente o pasajero de esta bullosa y alegre ciudad, va camino a su trabajo pensando qué hará con el doble sueldo o quién irá a buscar en el aeropuerto a la tía, el abuelo o la madre que llegará de fuera en unos días: ¿Le guardo un moro o un sancochito?, va pensando en el tapón.

Hay otros muchos que corren con otra suerte, más desdichada. No tienen empleo y la situación no ha estado buena este año. No hay dinero. Y cuando llega algo, la inflación se lo bebe de un trago.

Pero a pesar de estas preocupaciones que tristemente agobian a dominicanos y dominicanas, la alegría y esperanza no dejan de estar presentes. Diciembre siempre será otra cosa. La brisita navideña tiene el mágico poder de cambiarlo todo.