La “guerra híbrida migratoria” de la parturienta haitiana

29-11-2021
Ojalá ¡No me digas!
Ojalá, República Dominicana

La nueva manera de tratar a las haitianas pobres embarazadas en RD: “No las atiendan, devuélvanlas a su país”, indigna a unos y sorprende a otros. 

En Haití, el trato es peor: De allí las expulsan no solo a ellas, sino también a sus maridos, hermanos, tíos y sobrinos.

A RD vienen con o sin papeles, para la producción de alimentos, construcción de viviendas, hoteles y carreteras y servicio doméstico.

Ahora, al influjo de la disparatada teoría de “Guerra Híbrida Migratoria”, se quiere atribuir a las parturientas haitianas la decisión de invadir y desestabilizar al Estado dominicano, dañar la raza y cultura dominicanas.

En consecuencia, han puesto restricciones severas, ordenado expulsiones hacia Haití y provocado separación familiar.

Sin embargo, el Colegio Médico Dominicano informó que seguirá atendiendo a las parturientas con o sin papeles. “Somos médicos, no oficiales de migración”.

La inversión en salud de RD 2019 en población inmigrante haitiana fue de 4,200 millones de pesos.

3,435 millones de pesos para atender emergencias, internamientos y cirugías. 700 millones en atenciones obstétricas (embarazo y partos).

95 % de la población haitiana residente en RD no tenía seguro de salud.

Las embarazadas dominicanas con seguro de salud prefieren parir en clínicas privadas.

Las haitianas residentes en RD acuden a hospitales.

En 2019, los 28,000 partos de las haitianas se concentraron en Gran Santo Domingo, Monte Plata, Santiago, Puerto Plata y Espaillat.

Es absurdo negar atención médica a una población que vive entre nosotros, que participa en la siembra y cosecha de nuestros alimentos, en la construcción de nuestras viviendas, carreteras y hoteles y que proviene de un mercado consumidor de nuestras exportaciones.