El soul tiene nombre y alma

21-01-2021
Música
Ojalá, República Dominicana

El soul, como música, es una mezcla de ritmos vocales musicales, producto de esa descendencia africana en Norteamérica (afroamericanos).

Música y cantos que inician con las llamadas work songs o canciones de trabajo que eran las que interpretaban los esclavos en las plantaciones de algodón y crearon esas canciones para aliviar ese sentimiento de tristeza que se transmitió de generación en generación desde la llegada de los primeros esclavos de África a Norteamérica en 1619, soñando con su regreso a la madre África, su amada tierra.

Tras la Guerra de Secesión, entre 1861 a 1865, que trajo consigo la “abolición de la esclavitud”, llegan el blues y el góspel. Existen varias teorías sobre la fecha exacta de la aparición del blues, sin embargo, no está clara.

Lo que está claro es que el blues era un estado asociado a tristeza, miseria y opresión. Las canciones de trabajo se transformaron con un halo en alabanzas y esperanzas producto ya del cambio de sociedad de una cultura africana politeísta a una monoteísta, fruto de la conversión al cristianismo de los esclavos y sus descendientes.

Curiosamente esta conversión era una manera de mantener a los esclavos sumisos. Los mismos se adentraron en la fe cristiana esperando con ansias el día que saldrían de la deshora a la que los tenían sometidos desde que sus antepasados pisaron la tierra de “oportunidades” mientras la música, como todo, fue evolucionando.

Llega el jazz y con él, pasamos al soul. Su desarrollo se enmarca entre 1950 y 1970. Y con este, la aparición de varios cantantes, entre ellos Ray Charles, Ben King, Sam Cooke, siendo este último el más sobresaliente, no solo por su voz sino también por su estilo y letras, pues fue el más prolífico de ellos a pesar de su corta carrera.  

Hijo de un pastor, nació en Misisipi, creció en Chicago y tuvo sus inicios, como la mayoría de artistas afroamericanos, cantando en iglesias.

Sin embargo, Sam siempre tuvo una visión más detallada de la música y de los propósitos que deseaba en su vida. Cuando da el salto a la música popular, su padre no estaba de acuerdo.

A pesar de esto, Sam, determinado como su padre quien sacó a la familia de Misisipi porque entendía que allí una a familia negra no tenía posibilidades, se convirtió en uno de los artistas más populares, solo superado por Elvis Presley, con quien compitió en múltiples ocasiones por el primer lugar en el listado de canciones en ventas.

En la medida que Cooke crecía y se hacía famoso en el ambiente musical de Estados Unidos, no se olvidaba de sus orígenes y del oprobio que vivía su gente, cuando en sus inicios, con grupos de artistas afroamericanos, hacía un circuito llamado Chitlin Circuit por todo el sur de Norteamérica y sus leyes Jim Crow.

A pesar de ser famoso, siempre volvía a hacer ese circuito que no le rendía beneficios económicos, más era una manera de conectar y mantenerse al día de lo que ocurría con su gente afroamericana.

Fue pionero en muchos aspectos, no solo en popularidad, también en luchar por derechos de autor y crear una compañía disquera para difundir a través de esas compañías un mensaje. 

Su fin era ayudar a que otros artistas afroamericanos tuvieran el mismo éxito que él había tenido. Sam, en la medida que se hacía más popular y famoso entendió que debía jugar un rol: romper esas barreras raciales que no dejaban que su gente pudiese llevar una vida normal como cualquier ciudadano.

Cooke fue el primer afroamericano que cantó en el famoso programa American Bandstand en Atlanta, presentado por Dick Clark.

Sam, Clark y el canal fueron amenazados por el KKK de que si presentaban al artista pondrían una bomba. Sam no se negó a presentarse a pesar de las intimidaciones recibidas tras el anuncio de su presentación.

En 1997, Clark, en una entrevista para el New Pittsburg Courier, dijo estas palabras. Cito: “Fue Sam quien me iluminó sobre el racismo estadounidense, cosas que como hombre blanco nunca había experimentado. Sabía que las personas de “color” enfrentaban perjuicios todos los días de su vida, pero Sam fue la primera persona en contármelo en términos personales. Fui testigo de primera mano, Sam fue valiente, no tenía que quedarse en el show, pero su postura era que alguien tenía que comenzar a tumbar estos perjuicios. Ese día comprendí el daño que estaba haciendo el racismo a nuestra sociedad”. 

Cooke continuó en ascenso musical haciéndose más popular cada día en el público blanco. Ni hablar de su gente, como él les llamaba, Sam estaba decidido a incluir en sus shows música con contenido social y político, a raíz de la canción de Bob Dylan, Blowing in the Wind.

Sam incluyó esa canción en sus shows y la hizo más rápida en una jugada para que no se percibiera el mensaje social y político, él sabía que el mensaje le llegaría al público blanco, como en efecto ocurrió.

Ese afán de Sam de tener su disquera y su propia editora lo llevó a fundar SAR Records. Tenía como socio a JW Alexander, quien fue que le dio luz sobre donde estaba el poder, además de su visión como empresario, pues RCA, su disquera le tenía prohibido grabar contenido político o social.

Un dato poco conocido de Sam Cooke es que fue el primer artista afroamericano que se presentaba tal cual con su cabello natural o afro, como se le llama.

Los artistas afroamericanos no lo hacían, pero la capacidad de influenciar de él era tan fuerte que muchos artistas y el público comenzaron a imitar a Sam y con el tiempo se hizo una moda. 

En la medida en que los derechos civiles y raciales se hacían más fuertes, Sam Cooke fue evolucionando y haciéndose participe más directo. Comenzó a relacionarse con otros afroamericanos de influencia, como Malcolm X, Muhammad Ali y Jim Brown.

De ahí a que el FBI del infame J. Edgar Hoover lo pone en su lista para darle seguimiento como persona subversiva. A las letras de la famosa canción Change is Gonna Change, la disquera le eliminó la segunda estrofa porque hablaba abiertamente de la segregación racial.

No fue hasta 1985 que se pudo escuchar la canción con sus letras originales, grabada en un concierto en 1963 en el Harlem Square Club. La disquera lo ocultó por todo ese tiempo y, aunque alegaron que no fue por esos motivos, la realidad es que no dejarían que unas letras de esa índole, y del más potente y popular artista afroamericano en ese momento, se escuchara en las estaciones de radio durante el pleno apogeo de las luchas por los derechos civiles y raciales.

A raíz de su extraño y confuso asesinato, muchas teorías de conspiración gravitan aun hoy día. Pero independientemente de esto, testimonios de artistas y amigos ponen a pensar que algo paso más allá de toda duda razonable.

Elvis Presley, después de su muerte en una entrevista a una estación de radio local de Los Ángeles, dijo: “Los dueños de las disqueras comentaban que Sam estaba ganando demasiado poder».

Sam Cooke influenció a lo largo de su corta carrera a muchos grupos y artistas. Desde los Rolling Stones, Jhon Lennon, Paul McCartney, Rod Stewart, así como muchos otros artistas afroamericanos de renombre.

El Rock & Roll tiene un trozo de vida de Cooke. Si el R&B evolucionó y sigue siendo la piedra angular de toda la música moderna y si el Soul tiene nombre, Sam le llaman y Cooke es su alma.