Los todidos endémicos del Caribe están considerados como una de las 100 especies que usted debe conocer antes de morir

19-08-2022
Medioambiente
Ojalá, República Dominicana
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También llamados «Barrancolíes» deben su nombre a que construyen sus nidos en un túnel en los barrancos. Se consideran parientes cercanos de la familia de los momotos del orden Coraciformes del centro y sur de América, así como del Martín pescador y de los abejarucos que además de ser del orden anidan haciendo nidos en la tierra en las barrancas. Además de estas características, la formación de los huesos es similar entre estas especies.

No obstante, aunque estas especies comparten muchas características estructurales, así como de anidamiento, los Barrancolíes son mucho más pequeños y todos (5 especies) presentan una mancha carmesí característica en sus gargantas que se hinchan cuando cantan. Por eso todos los barrancolíes son considerados joyas endémicas de esmeralda y rubíes únicamente existentes en el Caribe.

Los Barrancolíes están confinados al Caribe con estatus de un doble endemismo, pues además de ser endémicos del Caribe, cada isla tiene su propio barrancolí endémico, y  la Hispaniola es privilegiada con dos de las 5 especies de estas joyas endémicas. Las demás Islas como Cuba, Puerto Rico y Jamaica tienen su propio tódido endémico que guardan similitudes entre los 5, cada uno tiene características que lo hacen diferentes  entre ellos.

Todus multicolor

Las cinco especies de Barrancoliés o Tódidos endémicos del Caribe y donde encontrar a estos seres sin miedo !!

1-La especie endémica Cubana vive en Cuba y se conoce con el nombre común de Cartacuba o Todus multicolor

2-La especie endémica de Puerto Rico se le conoce con el nombre de San Pedrito y su nombre científico es Todus mexicanus. Sin embargo esto es un error aún no corregido en la literatura ya que su nombre debiera ser Todus portoricensis. Para entender este error tenemos que remontarnos a los años 1838 en Francia. El francés René Primevere Lesson es la persona que le asigna el nombre de Todus mexicanus a la especie Puertoriqueña. Al identificar con una información errónea relativa a la procedencia del espécimen, clasifica al espécimen puertorriqueño como una especie nueva para México, cuya procedencia le indicaron que era de Tampico y Vera Cruz. Sin pensarlo dos veces le asignó el nombre de «Todus mexicanus«.

Un error que aún no ha sido remediado para esta especie endémica de Puerto Rico y del Caribe. El sufijo «ensis» significa «que vive en» y normalmente se le adjudica a los nombres científicos para señalar la localidad donde una especie fue avistada o descrita por primera vez y en México no existen tódidos lamentablemente ya que todos son perlas únicas de las Antillas del Caribe, por lo que el Tódido endémico de Puerto Rico merece llamarse Todus portoricensis y no Todus mexicanus como aparece en la literatura.

3-La especie endémica de Jamaica vive en Jamaica y su nombre científico es el de Todus todus

4- La Hispaniola tiene dos especies de Barrancolíes endémicos y son:

a) El barrancolí picogrueso, conocido con nombre común de barrancolí – Todus subulatus, que vive por lo general en las llanuras y altitudes bajas incluyendo el bosque seco.

b) El barrancolí picofino, conocido como Chi cuí y su nombre científico es Todus angustirostris, que tiene las características de vivir en las alturas, bosque húmedo latifoliado y altitudes entre 1,000 a 3,098 msnm.

Barrancolies del Caribe-Caribbean Todies-Todidae family: Comenzando en el extremo superior izquierdo y siguiendo las manecillas del reloj: Cartacuba-Todus multicolor, Cuba, Rasta Bird-Todus todus, Jamaica, Barrancoli-Todus subulatus-Hispaniola, Chu-cui-Todus angustirostris-Hispaniola, En el centro; San Pedrito-Todus mexicanus-Puerto Rico. Foto: Rafy Rodriguez

Elementos comunes a estas joyas endémicas del Caribe que poseen el record de tener ritmo más alto registrado entre todas las aves del mundo en darle de comer a las crías de hasta  140 veces al día:

Todos los Barrancolíes son de un verde brillante e irisado por arriba con garganta vistosa de un tono rojo carmesí, bordeada por una banda blanca. Sus ojos varían según la especie, pero un anillo corneal blanco azulado es común en uno de los tódidos endémicos de la Hispaniola ( Chi-cuí) así como en el Todus multicolor de Cuba y en el San Pedrito o Todus portoricencis.

Poseen coberteras amarillas bajo la cola. El color del pecho, el vientre y los flancos varía según la especie: Blanquecino, gris, claro, parduzco, amarillo, verde o rosado, con tonos entremezclados.

A diferencia de los momotos, todos los barrancolíes tienen la cola corta. Además, poseen picos largos y rectos, variables en anchura pero todos aplanados de arriba abajo, mandíbula superior generalmente negra e inferior roja. Este aplanamiento es típico de los papamoscas y otras aves que capturan pequeños insectos al vuelo. Ambos sexos emiten un ruido como una roncadora mientras vuelan, aparentemente producido por las alas y asociado a danzas de cortejo.

Los barrancolíes son también versiones en miniatura de sus primos los momotos en términos ecológicos. Viven en zonas de arbolado, normalmente en bosques y con frecuencia en las orillas de ríos y arroyos donde cazan y anidan. Pasan gran parte del día posados en ramitas desde donde salen disparados en diagonal ascendente para cazar insectos que deambulan bajo las grandes hojas y aunque son principalmente insectívoros, a veces se abalanzan sobre diminutos lagartos y otros animales pequeños. Los barrancolíes son minúsculos, solo pesan 5-7 g y todo en ellos es a pequeña escala. Nuestro barrancolí picogrueso- Todus subulatus se lanza sobre sus presas a solo 2,2 metros como distancia promedio, y nunca se le ha visto volar de un árbol a otro a distancias superiores a 40 metros. Las patas son pequeñas y los dedos minúsculos, con el tercero y cuarto dedo unido por la base. En las ramas apenas se mueven, pero a veces saltan a los lados o se balancean como loros en miniaturas. Son aves muy expresivas y siempre agitando sus cabezas desde una percha, con los ojos en movimientos rápidos y espasmódicos aguardando algún insecto.

T. subulatus

Dos especies Barrancolíes para la Hispaniola

De todas las Islas del Caribe, la Hispaniola fue premiada con dos especies de barrancolíes endémicos. El barrancolí – Todus subulatus y el Chi-cui- Todus angustirostris,  también conocidos como barrancoli picogrueso al subulatus y picofino al angustirostris.

Estos dos hermanitos son muy parecidos, pero su hábitat y conducta es muy diferente y jamás se mezclan entre ellos. Al principio los ornitólogos se confundieron y pensaron que la diferencia de tamaño se debía al sexo y al principio lo consideraron como una sola especie. No fue hasta principio de siglo cuando los estudios revelaron que se trataba de dos especies diferentes y no de una como se había pensado!

El hermano mayor, barrancolí – Todus subulatus es de mayor tamaño y aunque es verde brillante con garganta roja, su mandíbula inferior es completamente roja, posee un iris marrón y generalmente habita en las llanuras desde el nivel de mar en todo tipo de bosques incluyendo el bosque seco por el cual tiene predilección! Se le puede encontrar por encima de los 1,000 metros, pero a mayores alturas el barranquero existente más frecuente es su hermano menor el Chi-cuí –Todus angustirostris. No es extraño que coincida con su especie homóloga el chi-cuí en la alturas entre los 500 msnm y los 1,700 metros. A mayores alturas el único barranquero existente lo es el todus angustirostris o Chi-cuí.

El barrancolí puede subir a visitar a su homólogo el Chi cuí, pero el Chi cuí jamás bajará a visitar a su hermano mayor el barrancolí a tierras bajas a nivel del mar.

El Chi-cuí- Todus angustirostris, es algo más pequeño pero mucho más hermoso. Sus colores son más brillantes e intensos, su garganta roja carmesí es mucho más viva, mucho más expresiva y tienes un iris azul pálido, su mandíbula inferior es roja que generalmente termina en punta negra, siendo este detalle, así como su anillo ocular características vitales para poder diferenciar ambas especies en el momento que coincidan, pues el todus angustirostris prefiere las alturas entre los 900 a 2,400 msnm y el bosque húmedo latifoleado con densa vegetación.

Todus angustirostris

Época de anidamiento y tiempo record en el ritmo de alimentación. El más alto de todas las aves del mundo

Durante la época de anidamiento no es extraño verlos con el pico y su plumaje lleno de barro. Ellos utilizan el pico y las patas para excavar pequeñas madrigueras en una ribera en pendiente de un curso de agua o un camino. Ponen los huevos en una cámara en el fondo y los defienden con ímpetu. Los dos progenitores empollan los huevos y cuidan de sus crías. Las crías eclosionan desnudas y se quedan en la madriguera hasta que puedan volar.

La atención a sus crías es intensa y les dan de comer hasta 140 veces al día que es el ritmo más alto registrado entre todas las especies del mundo.

A pesar de ser especies endémicas y sin miedo, ningunos de los cinco tódidos endémicos del Caribe se encuentra amenazado o en peligro de extinción. Son realmente tesoros endémicos de nuestras Antillas que atraen a cientos de fotógrafos cada año, los cuales visitan el Caribe con el único objetivo de no morir sin conocer o fotografiar a estas especies endémicas.

Por nuestras condiciones de islas y tratarse de especies endémicas confinadas solamente al caribe, esto implica una mayor responsabilidad de nuestra parte para cuidar y proteger estos tesoros endémicos.

Dr. José M. Pantaleón
Cardiólogo Intervencionista, fotógrafo de naturaleza.