El zumbador verde, un nuevo endemismo para la Hispaniola

09-08-2022
Ciencia, Tecnología e Innovación
Ojalá, República Dominicana
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La semana pasada nuestra isla ganó un nuevo endemismo. Un viejo conocido, el colibrí verde o zumbador grande, Anthracothorax dominicus, ganó un nuevo estatus: pasó de ser nativo (presente en la isla y en Puerto Rico) a ser reconocido como endémico (solo en la Hispaniola).

¿Cómo puede ser esto?

Pues es que en realidad sabemos poco de la historia natural de la biota de nuestra isla.  Los fotógrafos de naturaleza como el Dr. Pantaleón (mejor conocido como Panta y @cimarronmayor) quien tiene más de 215 capturas del zumbador en cuestión, según @endemikado, ya habían notado que nuestro zumbador y el de la Isla del Encanto, Puerto Rico, no se parecían tanto como decían.

Resultó que seguro después de estudios genéticos y más capturas y observaciones del zumbador puertorriqueño, salió registrado en la ABA (American Bird Association) con un nuevo nombre porque el nombre original (Anthracotorax dominicus) le tocaba al nuestro, por haber sido el primero en ser descrito como especie para la ciencia, y así ambos ganaron el status de endémico y al boricua lo bautizaron Anthracothorax aurulentus, del latín aurum (oro) y ulentus (lleno de) como epíteto o segundo nombre de una especie.

El reconocimiento de esta nueva especie en Puerto Rico implica automáticamente que ambas son endémicas y por eso cada isla gana un nuevo endemismo. Esto lo explica el proceso de formación de especies llamado Radiación Adaptativa, muy común en el  Caribe y en todos los archipiélagos.

Esto mismo pasó con los anís de estrella, Illicium. Hasta que realicé mi tesis de maestría a finales de los años 90, solo había una especie en Cuba (Illicium cubense) y otra en nuestra isla: I. ekmani (epíteto dedicado a Ekman, su descubridor). La nueva especie I.hottense, del Massif de la Hotte, descrita por mí junto a mí asesor y otra botánica, abrió una nueva línea de investigación y sabíamos lo que eso implicaba. Luego, el Dr. Walter Judd publicó otra especie para Cuba, con otro alumno suyo… ¡Y las que faltan! La mayoría de las veces, en la ciencia, las cosas están ocultas a la vista de todos, solo hay que verlas de una manera diferente, basada en la información adecuada.

A) Flor, y B) rama fructífera de Illicium hottense. Fotos de L.C. Majure

La radiación adaptativa es un proceso evolutivo que constituye  la diversificación de un grupo de organismos y que lleva a la formación de variedades morfológicas a partir de un antepasado común. Es decir, es un proceso que describe la rápida especiación de una o varias especies para llenar muchos nichos ecológicos en un corto período de tiempo.

Pero, ¿qué es la especiación?

Es el proceso mediante el cual un conjunto de individuos de una determinada especie da lugar a una o varias especies. Estas nuevas especies presentan adaptaciones cuyos cambios en múltiples direcciones le permitieron llenar numerosos nichos ecológicos, y a veces son tantas las especies y tan rápida su aparición que se dice que el proceso de especiación es explosivo, como ocurrió con las plantas con flores ( Angiospermas) en el Cretácico, después del meteorito de Chibzuluc, que desapareció los dinosaurios.

Las principales causas de la Radiación Adaptativa son: aislamiento geográfico, heterogeneidad ambiental y ausencia de depredadores naturales.  Hay dos factores genéticos que influyen mucho en el proceso de radiación adaptativa: las mutaciones y la selección natural.

A continuación, una serie de características que distinguen a la radiación adaptativa:

Ancestro en común: una de las características principales de la radiación adaptativa es que todas las especies deriven de un único ancestro en común o especie antigua con la capacidad genética adecuada para adaptarse a los cambios ambientales a lo largo del tiempo.

Correlación fenotipo-ambiente: la relación que existe entre las características que se manifiestan en un organismo (fenotipo) y el ambiente, es fundamental para hablar de radiación adaptativa. Porque este tipo de especies se adaptan a la heterogeneidad ambiental o diversidad de hábitats, o con perturbaciones naturales periódicas como los huracanes que generan esa diferencia, o cambios de gradiente, como la altitud, salinidad, etc.

Utilidad de los caracteres fenotípicos: que dichas características fenotípicas le sean “útiles” al organismo para poder sobrevivir en el ambiente del que forma parte. Es decir que esté bien adaptado a su ambiente.

Eventos de especiación rápida: aparición de nuevas especies en un plazo de tiempo relativamente corto.

Tipos de radiación adaptativa:

Según algunos autores podemos clasificar tres tipos de radiación adaptativa:

Por cambios en el ambiente: una especie que puede sobrevivir en un ambiente cambiante posiblemente derivará en nuevas especies que sean capaces de ocupar los nichos ecológicos resultantes del cambio. Un claro ejemplo de este tipo lo constituyen los grandes mamíferos, los cuales, luego de la extinción masiva de los dinosaurios generada por eventos de naturaleza catastrófica que involucraron la destrucción masiva de hábitats, lograron expandirse y conquistar nuevos ambientes.

Por adaptaciones generales: una especie que a diferencia de otras desarrolla un carácter o habilidad nueva puede desplazarse hacia nuevos sitios. Un ejemplo lo constituye el desarrollo del vuelo de algunas aves que facilita su llegada a nuevos espacios.

Por la formación de archipiélagos: en este caso, ciertos sitios que se encuentran aislados del continente, como las islas, pueden ser colonizados por nuevas especies y seguir un proceso de radiación adaptativa. Los pinzones de Darwin son el ejemplo clásico de este tipo de radiación, también el caso de los mieleros de Hawaii, más los ejemplos descritos en este artículo. Como dijimos al principio, los archipiélagos son un ambiente propicio para la Radiación Adaptativa, como ocurre con el zumbador verde del que hablamos aquí, el cual acaba de dar una nueva especie para la ciencia.

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