Caos previsto

28-04-2026
Anjá
Ojalá, República Dominicana
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Somos más particulares que originales, por eso ni los refranes sirven como admonición. Las advertencias de peligro caen en el abismo de la irresponsabilidad y el colectivo no reacciona menos el gobierno.

Del miedo a la aplicación de la ley el paso ha sido al desconocimiento de la norma, la indiferencia oficial propicia el caos y augura anarquía.

Pactos, acuerdos, solo sirven para las candilejas tan apreciadas por el régimen. La violencia es marca como el desparpajo para encubrirla. Las reuniones con los encargados de mantener el orden lucen disquisición de aula, aunque sin talante académico.

Decepciona y asusta reconocer que las turbas motorizadas asolan cada esquina sin remedio a la vista. Los titubeos para la aplicación de la ley refuerzan el desacato de más de 75,000 motoristas que afirma tiene registrados el poderoso y desafiante presidente de FENAMOTO.

 Sabe que su circunscripción es inexpugnable y durante la campaña electoral pasada un error palaciego fue enmendado encaramándolo en un vehículo al lado del presidente candidato.

Antes del respaldo al gobierno y del desmentido por una ofensa no proferida, el creador de “un golpe a uno un golpe a todos” imputaba responsabilidad a las autoridades, incapaces para controlarlos.

“¿Qué hacen las autoridades para que los motoconchistas no se vayan en rojo en los semáforos, no transiten en vía contraria y cometan otras acciones contrarias a lo dispuesto? absolutamente nada”. -HOY -11.03.2024-

Cuando la toma de la ciudad Colonial- 28.10.2023-auspiciada por un temible y temido influencer, personaje necesario para la gobernanza, la vicepresidenta de la república, siempre cauta, fue contundente y dijo: Falló todo, absolutamente todo. Vale la aseveración para repetir que en el caso del asesinato de Deivy Abreu Quezada, en Santiago, ocurrió lo mismo.

Las turbas motorizadas, esa plaga que engrosa la nueva casta de impunes crecen cada día. Las advertencias para evitar el desmadre que provocan han sido desoídas.

Ahora escucharemos jaculatorias con excusas y remedios infantiles, como solución. Desde las calcomanías identificadoras hasta los cascos protectores todo ha sido reconocimiento de las fallas e imposibilidad para aplicar la “Ley de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de RD”.

El nefasto hecho ha permitido otra vez al presidente de FENAMOTO alardear y desafiar a las autoridades cercadas por la inacción. Él propone, sugiere y admite que sus asociados son beneficiados con dispensas para trabajar al margen de la ley.

La situación ameritaría la revisión de la fallida Estrategia Nacional de Seguridad Ciudadana, encomendada al INTRANT y a la DIGESETT -2021. Fue el inicio del omitido o suspendido Plan Nacional de Registro de Motocicletas.

Mientras tanto continuaremos padeciendo las consecuencias del caos que pudo evitarse aplicando la ley vigente, sin temor ni complacencias.

Trátese de la violencia que proviene del estado o de la atribuida a los facinerosos grupos impunes, todo sigue fallando.

Después del impacto emocional que produjo el caso volverán las proclamas augurando seguridad, transparencia, pureza.

Cuando la matanza de los cinco ciudadanos en La Barranquita-10-09-2025- la turbación trascendió el Cibao, hoy es apenas otro dato fúnebre atribuido a policías no reformados. La conmoción fugaz propicia la retórica manipuladora y justificativa.