Duarte tenía razón

30-03-2021
¡Te lo dije!
Ojalá, República Dominicana
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El 27 de Febrero de 1844 fue proclamada la Independencia dominicana y ese mismo día empieza a surgir el Estado dominicano con la formación del nuevo gobierno, la Junta Central Gubernativa, el primero como país y como nación independiente.

Pero la noche del 27 de Febrero no hubo ningún enfrentamiento bélico. No hubo batalla alguna entre fuerzas dominicanas y haitianas, cosa que de manera equivocada difunden algunos sitios de Internet.

Las batallas ocurrieron el 19 de marzo y el 30 de marzo respectivamente, que cumplen 177 años este 2021.

Enterado del hecho independentista protagonizado por el movimiento revolucionario trinitario, el gobierno haitiano se dispuso a impedir la separación y para ello organizó un ejército constituido por unos treinta mil hombres que entrarían divididos en tres frentes con más o menos la misma cantidad de soldados: dos entrarían por el sur (uno por Neiba, comandado por Soufront, y otro por San Juan, comandado por el mismo Charles HerardAiné) para converger en Azua, y un tercero por el norte, comandado por Pierrot, que atacaría a Puerto Plata y Santiago. De resultar victoriosa la operación, las dos fuerzas caerían pronto sobre la capital, Santo Domingo.

Son esas dos batallas las que sellan el triunfo del movimiento independentista que se había iniciado seis años antes, con la fundación de La Trinitaria, en 1838, por Juan Pablo Duarte y demás trinitarios. Y cada una tiene características muy singulares si las observamos bien.

La del 19 de Marzo, también conocida como Batalla de Azua, es fundamentalmente una guerra de guerrillas cuyo escenario se dispersa por diferentes lugares del territorio azuano y, en menor medida, de San Juan de la  Maguana, sin que, más que por momentos, pueda hablarse de una confrontación de dos ejércitos que luchan frente a frente en una batalla convencional.

Entre el 19 y el 20 de marzo las tropas dominicanas, calculadas en unos 2,500 soldados,acosaron a las fuerzas haitianas, sumamente superiores en número y muy bien armadas, en puntos de San Juan y, sobre todo, en Azua:

  1. El primer encuentro ocurre en La Fuente de Rodeo: las tropas dominicanas dirigidas por Fernando Taveras, Vicente Noble, Dionicio Reyes y Pedro Santana atacan al general Brum quien estaba posicionado en Las Marías.
  2. Soufront por su parte, avanza hacia Azua, pero los dominicanos, con Manuel Mora al mando, los enfrentan y detienen en El Paso de la Hicotea.
  3. Por su lado, las tropas del comandante Lucas Diaz, apostadas en el Paso del río Jura, atacan a los soldados de Charles Herard que perseguían a Luis Alvarez por Los Jovillos.
  4. Mientras, José del Carmen García, Francisco Soñé, Lucas Díaz y  Jean E. Ceara desalojan a las tropas haitianas del río Jura (San Juan de la Maguana).
  5. El 19 de marzo, las tropas del general haitiano Tomás Hector entran en Azua, pero la villa había sido desalojada. Las tropas dominicanas, comandadas por Matías de Vargas, José Leger, y Feliciano Martínez, enfrentan a las fuerzas de Herard en Camino de los Conucos. Fusilería y cargas de machete siembran el terror entre los haitianos.
  6. En El Barro, las tropas de Duvergé sorprenden a los haitianos y Nicolás Mañón hace lo propio en el cerro de Resolí.
  7. Derrotados en los diferentes encuentros el 19 de marzo, las tropas haitianas se retiran acosadas por las guerrillas dominicanas que han sembrado el pánico decapitando al comandante Vicent Jean Degales.

El resultado será sorprendente: dos muertos y tres heridos en las tropas dominicanas. No menos sorprendente será el de la Batalla del 30 de Marzo: apenas un herido entre las tropas dominicanas, según cuentan las crónicas.

Sin embargo, mientras el 19 de marzo en Azua, por lo que nos cuentan algunas crónicas, predominan la guerra de guerrillas genialmente dirigida por Antonio Duvergé y demás comandantes dominicanos combinada con la carga al machete de monteros y hateros y los ataques sorpresa que siembran el terror y hacen huir al ejército haitiano, el 30 de Marzo en Santiago, apoderadas las tropas dominicanas del éxito cosechado en Azua, la guerra se lleva a cabo principalmente teniendo como referentes los fuertes Dios, Patria y Libertad concebidos por el general José María Imbert, Fernando Valerio, Achiles Michel, entre otros militares dominicanos que derrotaron las fuerzas de Jean Louis Pierrot.

La batalla de Santiago, como también se conoce a la Batalla del 30 de Marzo, y la del 19 de Marzo o de Azua, vinieron a confirmar la visión de Juan Pablo Duarte al fundar La Trinitaria en 1838. Demostraron también que lo ocurrido el 27 de Febrero en la Capital era irreversible.

Muchos seguirían poniendo en duda la capacidad del pueblo dominicano para emprender y dirigir su destino. Maquinarían dirigidos por sus intereses de clase y sus privilegios contra la independencia conquistada.  

Duarte, armado con una fe de las que mueven montañas, creyó siempre en las posibilidades del pueblo dominicano para alcanzar su liberación cuando muchos otros dudaban. El 19 y el 30 de marzo de 1844 quedó demostrado que el Padre de la Patria tenía la razón.