Día de la Agricultura: RD entre precariedades, abandono y carestía de productos

Te lo aSegura Foster
09-09-2021
Ojalá, República Dominicana

Hoy 9 de septiembre, Día Mundial de la Agricultura, es oportuno que el pueblo dominicano sepa porqué, a pesar de la pandemia, no hubo escasez de alimentos en nuestro país.

En primer lugar, hay que mencionar el compromiso de los productores agropecuarios, la fortaleza y los avances tecnológicos logrados en la producción que permitieron resistir la crisis sanitaria.

En segundo lugar, la política agropecuaria solidaria del gobierno de Danilo Medina que forjó alianzas de confianza y apoyo al campo dominicano facilitando la mayor cantidad de financiamiento en toda la historia dominicana.

En tercer lugar, el fortalecimiento de un mercado de consumidores con mayor capacidad de compra y de programas como el Plan de Alimentación Escolar, el impulso al turismo y a las exportaciones.

Las cifras son elocuentes.

En el año 2012 la producción agrícola (no incluye producción pecuaria) ascendió a 15,828 millones de pesos equivalentes a 402.5 millones de dólares, calculada a 39.32 pesos por dólar.

Ocho años después, para 2020, la producción había crecido en 851 % su valor en pesos, al pasar a 150,470 millones pesos, léase bien, 135,000 millones de pesos más con relación al año 2012. Expresado en dólares, un aumento de 561 %, por un valor de 2,659 millones de dólares, calculado a 56.58 pesos por dólar.

¡Impresionante!

Sin embargo, ese desempeño de nuestros hombres y mujeres del campo, esa fuerza de nuestros campos, que creció y enfrentó con éxito la crisis sanitaria, no ha contado con la simpatía, ni con el apoyo de las actuales autoridades.

La indiferencia y graves errores de planificación se suceden todos los días provocando malestar en cosecheros de cebolla, zanahorias, remolacha, plátanos, ajíes, en productores de leche, de pollos, huevos y ahora de cerdos con el descuido sanitario que permitió la presencia de la Peste Porcina Africana.

Y ni hablar de la entrega masiva y caótica de permisos de importación de productos innecesarios, verdaderos palos acechaos que lesionan las cosechas de muchos productores.

Las familias dominicanas sufren estos desaciertos con las alzas de precios y nuestros hombres y mujeres del campo pasan por un momento difícil al tener que producir con unas autoridades indolentes.

Aún así, hombres y mujeres de nuestros campos, invierten, batallan y afanan, hacen crecer su producción, no pierden el ánimo ni el entusiasmo, por lo que con mucha admiración y cariño, toca desearles ¡feliz Día de la Agricultura!