Servir y… ganar, si es posible

18-06-2024
Política
Ojalá, República Dominicana
Compartir:
Compartir:

Dicen por ahí que el PLD perdió la conexión con la sociedad, que ya no se parece a ella, lo que explicaría las derrotas electorales de julio de 2020 y de febrero y mayo de 2024. 

Ergo, al haber ganado ampliamente esas elecciones, el PRM sería el vivo retrato de la sociedad dominicana.

No se ría, que yo tampoco. 

Sigo: como vivimos bajo el influjo dañino de la privatización de la política, de rentabilizar la militancia y no de servir, según estos señores-, el PLD debería renovarse para parecerse a la sociedad a la que quiere liberar de los males que la envilecen y aquejan.

Dicho en modo absurdo: El médico debe estar tan enfermo como el paciente para curarlo.

Para reconectar con la sociedad, encuestadores y mercadólogos, que no son políticos, tampoco peledeístas, recomiendan encarecidamente al PLD decirle a la sociedad lo que ella quiere oír, aún sea una vulgaridad, una banalidad o un disparate contrario a sus intereses.

En pocas palabras, la cualquierización de la identidad y del relato peledeístas.

Ocurrencias de analfabetos políticos, de ignorantes de la historia de la humanidad que desconocen que la mentira se las ingenia, con mucha frecuencia, para tener más poder que la verdad y derrotarla.

Una cosa son los principios ideológicos, la doctrina, los intereses sociales que el PLD decidió representar, la naturaleza de las soluciones que aplicó cuando le tocó gobernar y otra muy distinta es la construcción de poder (inteligencia, preparación, moral, avituallamiento y movilización de oficialidad y tropa, líneas de defensa, producción y líneas de suministro) para ganar unas elecciones. Lo primero no se toca; lo segundo se trabaja, se construye.

Partido, construcción de poder y sociedad son tres cosas muy distintas.

¿Vox populi vox dei? Nada más absurdo e inútil que la deificación de una sociedad insegura, fragmentada y temerosa, víctima de un Estado que no la protege; abrumada por su agitada e insatisfecha cotidianidad, a punto de caramelo psiquiátrico por la manipulación emocional mediática; infoxicada hasta enloquecer y embrutecer por frivolidades y banalidades. En su alienación, esa sociedad de malhumores hormonales cíclicos, exorciza sus demonios contra si misma.

A la sociedad dominicana hay que quererla con sus defectos y virtudes, entender sus vacilaciones y temores y tenerle paciencia. Solo así podrá el PLD reconstruir su poder electoral.

Todos los artículos de Roberto
https://ojala.do/autores/roberto-rodriguez-marchena