Israel desata nueva masacre en Gaza y eleva a más de 71,800 los palestinos asesinados

04-02-2026
Mundo
TeleSur
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La Franja de Gaza volvió a ser escenario de una ofensiva letal del Ejército israelí que dejó al menos 21 muertos en pocas horas, entre ellos seis niños, en una nueva escalada militar que rompe de facto el alto el fuego vigente desde octubre y profundiza la catástrofe humanitaria en el enclave palestino.

Según confirmaron fuentes médicas del Hospital Nasser, los bombardeos nocturnos y matutinos golpearon con especial crudeza el sur de Gaza, en la zona de Al Mawasi, gobernación de Jan Yunis, donde dos niños de 12 años y un paramédico de la Media Luna Roja fueron asesinados durante ataques directos contra áreas civiles.

La organización humanitaria había reportado inicialmente la muerte del trabajador sanitario junto a otro civil, confirmando luego la identidad de las víctimas infantiles.

A lo largo de la noche, otros cuatro menores perdieron la vida en distintos puntos del enclave, elevando el saldo infantil de esta ofensiva a cifras alarmantes. Entre las víctimas se encuentran Farid Suleiman Abu Sitta, de 12 años, asesinado en Jan Yunis, así como Bilal Haboush, de 16 años; Rital Haboush, de 12; y el bebé Saqr Badr Al Hatto, de apenas cinco meses, muertos en la ciudad de Gaza tras impactos directos sobre zonas residenciales.

Fuentes locales y la agencia WAFA informaron además que la artillería israelí atacó tiendas de campaña de desplazados en los barrios de Al-Zeitun y Al-Tuffah, al este de Ciudad de Gaza, provocando la muerte de al menos 14 palestinos, incluidos tres niños, y dejando decenas de heridos.

En el sur, otras cuatro personas, entre ellas un menor, murieron tras bombardeos contra campamentos improvisados en Qizan Rashwan, zona donde miles de familias sobreviven en condiciones extremas.

Durante la noche del martes, una mujer palestina fue asesinada por drones israelíes en la plaza Al-Shawa, en el barrio Al-Tuffah, mientras aeronaves no tripuladas disparaban intensamente contra viviendas civiles, consolidando un patrón de ataques selectivos en áreas densamente pobladas.

Israel justificó la nueva ofensiva alegando que uno de sus soldados resultó herido en el norte de Gaza, argumento que ha sido utilizado de forma reiterada para desatar oleadas de bombardeos masivos que castigan de manera desproporcionada a la población civil palestina, incluso bajo acuerdos formales de cese al fuego.

Desde que entró en vigor la tregua el 10 de octubre de 2025, al menos 529 palestinos han sido asesinados por fuego israelí, mientras los heridos superan los 1.460, según datos oficiales del Ministerio de Salud de Gaza. Al mismo tiempo, más de 717 cuerpos han sido recuperados de entre los escombros, evidenciando la magnitud del colapso humanitario.

El balance acumulado desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023 alcanza ya 71.803 palestinos asesinados y más de 171.500 heridos, cifras que convierten esta guerra en una de las campañas militares más mortíferas del siglo XXI contra una población civil atrapada bajo asedio.

Las autoridades sanitarias advirtieron que decenas de víctimas continúan atrapadas bajo los escombros y en las calles, debido a que ambulancias y equipos de rescate no pueden acceder a múltiples zonas bombardeadas por la intensidad de los ataques y la destrucción de infraestructuras.

En paralelo, la Organización Mundial de la Salud alertó que más de 18.000 pacientes en Gaza esperan evacuación médica urgente, mientras apenas cinco heridos y siete acompañantes lograron cruzar hacia Egipto por Rafah en las últimas horas, un flujo humanitario considerado insignificante frente a la magnitud de la emergencia.

Aunque la radiodifusión israelí anunció la reapertura parcial del cruce de Rafah, esta medida ocurre en medio de bombardeos continuos, desplazamientos masivos y el colapso total del sistema de salud, lo que para organizaciones humanitarias constituye una maniobra insuficiente que no compensa la sistemática violación del alto el fuego.

Mientras tanto, Gaza continúa sumida en una tragedia prolongada, donde niños, bebés, personal médico y desplazados se han convertido en blancos recurrentes, bajo una ofensiva que sigue profundizando el drama humanitario más grave de Medio Oriente en décadas.

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