¿Por qué un Día Internacional más para la mujer?

11-02-2021
Mujeres
Ojalá, República Dominicana

Ángela Guerrero. Bióloga. UASD

En 1975 la ONU designó el 08 de marzo como Día Internacional de la Mujer. Luego, en el  2000, designó el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Y en el 2015, el 11 de febrero fue designado como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Tal vez si hubiéramos comenzado con ese último, nos hubiéramos economizado los primeros. Pero nos dimos cuenta de que conmemorar y reconocer a la mujer trabajadora no era suficiente. Porque primero había que lograr sobrevivir para que las mujeres siguiéramos pariendo las generaciones futuras. Y hubo que proclamar el segundo día, el de la No Violencia contra la Mujer.

Entonces se empieza a hablar de paridad y cuota para la mujer en gobiernos y Estados. A pesar de que en muchos países en las universidades la matrícula femenina es abrumadoramente mayor que la masculina (en algunas clases no he tenido estudiantes varones), la mayoría de las mujeres no se gradúa en carreras de Ciencia y Tecnología y, si alcanzan a graduarse, por muchas razones no desarrollan una carrera científica.

 Muchos son los momentos difíciles que tenemos que superar. Uno de ellos, los desafíos de la maternidad. La situación empeora en la pandemia. Menos publicaciones han sido sometidas por mujeres; 33% menos horas trabajadas en los laboratorios, y sólo el 29% de las propuestas sometidas en Canadá eran lideradas por mujeres.

En contraste, las mujeres han sido líderes en la lucha contra la covid-19, que es el lema de la UNESCO para la celebración de este 11 de febrero. También están las mujeres entre los gobernantes de los países que mejor han manejado la pandemia. Éstas han sido líderes en el manejo de la covid.

Ángela Merkel, por ejemplo, líder de la nación alemana, demostró que hace falta ciencia para esto. Recordemos que es PhD en Física, además de estadista. Pero que algunas hayamos llegado es sólo un aliciente para el 70% que no puede acceder a las carreras de ciencia e ingeniería y las que llegan, pero no terminan, que deben ser muchas más.

Conozco a una heroína dominicana, Lucy Martínez Guerrero, quien está haciendo un post doctorado en la Universidad de Arizona y pudo seguir haciendo investigación, aún en cuarentena, sobre medicamentos para la covid-19. Es una de las afortunadas que pueden conciliar, no con poco esfuerzo, la maternidad con su carrera científica.

La otra heroína para este 11 de febrero es Idelissa Bonnelly de Calventi, investigadora de la nación, premiada en el primer año de instaurada la Carrera Nacional de Investigación del MESCyT.

Dos botones de muestra, dos generaciones de biólogas que pudieron superar contra viento y marea todas las estadísticas. Si ellas y yo y todas las colegas científicas hemos podido llegar, tú también puedes hacerlo. Este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia sirve para recordarlo.