El cambio climático eleva mortalidad en México un 15%
La Universidad Iberoamericana advierte que el cambio climático incrementará las tasas de mortalidad en México en un 15% debido a fenómenos climáticos extremos, subrayando un impacto en la salud pública más severo de lo que se percibe habitualmente.
Los efectos de condiciones meteorológicas adversas, como ciclones y olas de calor, se extienden más allá del daño inmediato, provocando consecuencias para la salud que pueden durar semanas.
El estudio recalca que ya no se trata solo de un desafío ambiental, sino de una crisis sanitaria que afecta directamente a la mortalidad, especialmente entre las poblaciones más vulnerables.
Investigaciones científicas destacan que los efectos sobre la salud continúan hasta dos meses después de estos desastres, aumentando problemas como las enfermedades respiratorias y los trastornos mentales.
El acelerado calentamiento global está ampliando esta crisis sanitaria, incrementando la proliferación de bacterias en fuentes de agua y empeorando alergias, lo que se traduce en un aumento de muertes por olas de calor extremas.
Este problema afecta particularmente a niños y ancianos, quienes, debido a la falta de recursos, sufren más las consecuencias, amplificadas por la desigualdad social.
Las cifras del estudio son alarmantes: tras desastres, la mortalidad por accidentes puede subir hasta un 70%, y las enfermedades respiratorias pueden duplicarse. Además, los trastornos mentales pueden aumentar un 50%, y las enfermedades infecciosas también se duplican.
Estos eventos climáticos, como huracanes y olas de calor, producen un efecto en cascada, afectando la infraestructura sanitaria y la capacidad de recuperación de las comunidades, lo que refuerza la necesidad de medidas preventivas.
Mortalidad en México
El calor extremo favorece el crecimiento de patógenos y la presencia de alérgenos, exacerbando afecciones respiratorias. Según la OMS, el estrés térmico es ahora una de las principales causas de mortalidad asociada al clima.
Las inundaciones y lluvias intensas también propician la diseminación de enfermedades infecciosas, sobre todo en áreas con infraestructura sanitaria deficiente.
El estudio subraya que los más afectados son los niños, los mayores y los enfermos crónicos, y que factores como el nivel de ingresos y la calidad de la vivienda amplifican los efectos del cambio climático.
Investigaciones del IPCC indican la vulnerabilidad social como un determinante clave en el impacto del cambio climático sobre la salud.
México enfrenta una alta exposición a fenómenos extremos, como huracanes e inundaciones, con significativas pérdidas económicas relacionadas con desastres meteorológicos.
El Cenapred reporta que en 2024, los eventos hidrometeorológicos representaron el 83,6% de las pérdidas económicas por desastres.
Se proyecta que la temperatura en México podría subir entre 1,4 y 2,5°C hacia 2060, intensificando los fenómenos climáticos y aumentando la presión sobre los sistemas de salud.
Para mitigar estos efectos, se recomienda invertir en infraestructura resiliente, fortalecer la prevención y priorizar la protección de las poblaciones vulnerables.
El Banco Mundial sugiere que cada dólar invertido en prevención podría ahorrar hasta 4 dólares en daños futuros, subrayando la importancia de la acción preventiva.
El peligro es inminente y requiere una respuesta institucional urgente para salvaguardar vidas y mitigar el impacto económico.