RD a oscuras otra vez: Un sistema eléctrico que colapsa mientras el Gobierno ensaya promesas

24-02-2026
Energía y minas
Ojalá, República Dominicana
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Por segunda vez en apenas tres meses, la República Dominicana estuvo ayer bajo la sombra de un apagón general (blackout) que dejó al desnudo la extrema vulnerabilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).

Lo que las autoridades de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) calificaron como una «falla mayor», se tradujo para el ciudadano de a pie en caos vial, parálisis del transporte masivo y pérdidas económicas que los comerciantes ya califican de «insostenibles».

El Metro: 12 minutos de pánico y una tarde de «gratuidad» paliativa

El fallo, que ocurrió pasadas las 10:50 a.m., impactó de inmediato al Metro de Santo Domingo. Usuarios reportaron momentos de incertidumbre cuando los trenes se detuvieron en seco, obligando en algunos casos a evacuaciones preventivas.

Aunque la OPRET intentó minimizar el impacto asegurando que el servicio se restableció en 12 minutos gracias a sus generadores, el caos en las estaciones y la interrupción del Teleférico evidenciaron que ni siquiera el transporte estratégico es inmune a la precariedad energética.

Como medida de control de daños, el Gobierno anunció que el servicio sería gratuito por el resto de la jornada, un gesto que muchos usuarios tildaron de «populismo eléctrico» frente a la recurrencia de las fallas.

Comerciantes: «La cadena de frío no aguanta más excusas»

Para el sector comercial, la situación es crítica. Pequeños y medianos empresarios del Gran Santo Domingo y provincias como Santiago y Barahona expresaron su indignación ante la frecuencia de estos eventos.

«Es el segundo en tres meses (tras el de noviembre de 2025). No es solo la luz que se va, es la mercancía que se daña, los equipos que se queman cuando el voltaje sube y baja, y el gasto en combustible para plantas que ya no podemos costear», afirmó un dirigente de comerciantes detallistas.

Crítica al Gobierno: ¿Dónde está la inversión?

A pocos días del discurso de rendición de cuentas del 27 de febrero, este apagón pone al Gobierno de Luis Abinader contra la pared. A pesar de las promesas de modernización y la entrada de nuevas unidades de generación, la realidad es que el sistema de transmisión —el «cableado» del país— parece estar operando al límite.

La salida de más de 1,700 megavatios (cerca del 65% del sistema) por una supuesta falla en la línea Hainamosa–Villa Duarte sugiere que, lejos de la estabilidad prometida, el país vive en una ruleta eléctrica. La oposición no ha tardado en señalar que «RD se queda a oscuras» debido a una gestión que prioriza el parche sobre la solución estructural.