Abandonados a su suerte: el calvario de los becados en el extranjero

12-03-2021
Educación
Ojalá, República Dominicana

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Graduado con honores de la carrera de ingeniería eléctrica, monitor en la cátedra de Ingeniería y estudiante sobresaliente. Estas cualidades le valieron a José Sosa para que el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (Mescyt) le otorgara una beca para hacer una maestría en España.

Fue en el año 2018. La concluyó con tanto éxito, que sus investigaciones fueron reconocidas como proyecto viable para aplicar energías renovables y mejorar la eficiencia energética en ese país europeo.

Para 2020, por su brillantez, a José le premiaron con una beca para hacer un doctorado en Energías Renovables, un gigantesco paso en términos académicos para un joven criado en un barrio de la periferia de Santo Domingo, donde los sueños son muchos y las oportunidades muy pocas.

Tras haber pactado con la universidad, en octubre 2020 el Mescyt dejó de pagar los recursos correspondientes a la beca sin avisar a los becados, quienes lo supieron en diciembre cuando la academia les informa que ha estado cubriendo los costos del doctorado durante esos meses, pero que no puede continuar haciéndolo.

Al enterarse de esto vía correo electrónico, José se comunicó con el Mescyt en República Dominicana para indagar la razón por la cual habían detenido el financiamiento.

El Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología no había renovado el contrato. Esa era la razón. Es decir, el Mescyt abandonó a los becados a su suerte en el extranjero.

Desahuciado de recursos, José tomó sus ahorros, solicitó préstamos a familiares y amigos, y sobrevivió como pudo el invierno español. No podía trabajar, porque su estatus de estudiante extranjero se lo impedía; hacerlo le podía provocar una multa o deportación.

Esperanzado en que el Ministerio dominicano resolvería con prontitud la situación, estuvo allí hasta agotar su último euro.

Con la moral en el suelo, José no tuvo más remedio que regresar a República Dominicana. Hoy, a mediados de marzo del 2021, el Mescyt todavía no ha solucionado el problema. Han sido meses cruciales para los estudios de José, que cada día pierde clases y prácticas de laboratorio.

En la misma situación de José se encuentran decenas de estudiantes dominicanos, sobre todo en España y Francia. Decenas de estudiantes sin dinero ni para alimentarse en una nación que no es la suya. Defraudados por su país.

La falta de gestión del Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología al no renovar el contrato en octubre (en algunos casos mucho antes), mantiene en un limbo a los becados.

Retirar el apoyo o tratar con desinterés el caso de los becados por parte del Mescyt arroja una mala señal para los estudiantes que van a hacer maestrías y doctorados al extranjero para serles útiles al país con sus conocimientos, tan complejos y necesarios para República Dominicana como la energía renovable.

En esta historia, el nombre del estudiante ha sido modificado, así como omitido el nombre de la academia de estudios para proteger al denunciante.