¿Quién pagará la resaca previsional que provocaría la entrega del 30%?

27-08-2021
Anjá | Economía y empleos
Jaime Aristy Escuder Blog, República Dominicana
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Me cuentan los que toman alcohol, que mientras se toma se va incrementando el grado de felicidad y placer. El problema viene después de que concluye el consumo de alcohol y pasan varias horas. Ahí aparece una terrible resaca, que se caracteriza por malestar general y múltiples dolores, en especial migraña.  Algo similar podría suceder con el sistema de pensiones dominicano.  

El contrato social que se firmó cuando se creó el sistema de pensiones consiste en que los trabajadores y empleadores colocarían un 8.4% del monto de salario en una cuenta individual a favor de cada empleado. De los recursos a aportar, los trabajadores colocarían el 30% y los empleadores el 70%.

Ahora se discute romper ese contrato social y repartir de manera anticipada el 30% de esos fondos acumulados. Esto provocaría el mismo efecto que el consumo de alcohol. Felicidad y placer en el corto plazo, resaca en el futuro.

Además de los costos macroeconómicos que provocaría la entrega de ese 30%, como son el aumento de la tasa de interés, presión ascendente sobre el tipo de cambio, aumento de los precios de bienes y servicios, y la disminución del financiamiento a largo plazo para viviendas, entre otros, los trabajadores tendrían una tremenda resaca previsional. Esta consiste en el hecho de que muchas personas, como actualmente pasa en Chile, no tendrán recursos para recibir una pensión en el futuro. Aquí cabe preguntar, ¿quién pagará el costo de esa resaca previsional?

En el futuro, el gobierno enfrentaría una gran presión proveniente de las personas que ya están en edad de retiro, que necesitan una pensión y se comieron sus ahorros previsionales cuando eran trabajadores activos. El gobierno tendría que financiar esas pensiones con un aumento de deuda y de impuestos. Eso implica que los más jóvenes de hoy serán los que pagarán los impuestos para compensar en el futuro la resaca previsional de aquellos que disfruten hoy el 30%.

La otra opción la puso sobre la mesa el gobierno de Bolivia. En ese país se discute devolver parte de los fondos previsionales, pero con el compromiso de que los beneficiados de la entrega anticipada restituyan esos fondos antes de que llegue el momento de pensionarse.

En el caso dominicano, cabe recordar que, de los 707 mil millones de pesos ahorrados, el trabajador ha colocado el 13.9%, el empleador el 32.3% y el resto de esos recursos, 53.8%, se acumuló gracias a la rentabilidad obtenida por las AFP a favor del trabajador. Si se retira el 30%, esa suma representa más de dos veces lo aportado por el trabajador desde el año 2003. Eso significa que, si se retiran esos fondos en el presente, no habrá posibilidad de que el trabajador los pueda restituir antes de pensionarse. En consecuencia, la resaca previsional tendrá que ser pagada por los contribuyentes del futuro, que son los niños que hoy están en el colegio.