Finanzas de la abuela

23-12-2021
Economía y empleos
Ojalá, República Dominicana

⏱️ 1.84 min

Los comportamientos financieros de nuestros abuelos y abuelas fueron marcados por las guerras, dictaduras, privaciones y escasez que les tocó vivir. Hábitos financieros que mantuvieron en el tiempo pues no borraban el pasado. Sabían de dónde venían. 

¿Qué podemos aprender de ellos? 

Lo primero es que en la cocina, nada se puede dañar ni desperdiciar. Las abuelas planificaban lo que necesitarían para cocinar en la semana y transformaban lo que sobraba en nuevos platos. El pudin de pan hecho con pan viejo, es un ejemplo.

Conocer y comparar los precios. Las abuelas no necesitaban que el Banco Central les dijera en cuanto habían aumentado los precios de la carne o del pan. Se sabían los precios de cada producto y por tanto, aprovechaban las ofertas y pedían rebajas. 

Hacerlo uno mismo. Mi abuela evitaba gastos innecesarios haciendolo todo en casa y lo que no sabía, lo aprendía con ayuda de un libro de recetas.

Administrar lo que uno tiene. Las abuelas no sabían cuando podía ingresar otra vez dinero, así que lo cuidaban, evitando desperdicios. Repartían el dinero en sobres para no utilizar el efectivo de una partida en otra cosa. Y en un cuaderno, llevaban control de todos sus gastos. Eso en finanzas, es llevar un presupuesto.

No dejarse presionar. Las abuelas y abuelos evitaban el consumismo y las presiones sociales de las amistades o las redes. Si no estaba en su presupuesto, lo pensaban muy bien. 

Reciclar. No se trataba de un tema de medioambiente -aunque lo es- sino de ahorrar. Los envases plásticos se convertían en los tupperware para guardar alimentos. Las cajas plásticas de la mantequilla se reusaban para guardar la pasta de tomate y las latas de las galletas de navidad recuerdo que mi abuela, las cogía para guardar hilos y alfileres. Evitaban los gastos hormiga, aprovechando cada elemento que entraba a la casa.

Educar. Si hay algo que uno aprende con los abuelos, es que es lindo compartir el conocimiento. Para educar a nuestros hijos, podemos hacerlo como nuestros abuelos: contando viejas historias que nos regalan muchos consejos.

El mayor aprendizaje con mis abuelos, es que lo más valioso no era el dinero, sino el tiempo. El tiempo para conseguir las cosas y para estar juntos.

Los abuelos son fuente de amor y sabiduría. Si tus hijos tienen a sus abuelos cerca, invítalos a que los abracen, que nunca se sabe – como dijo el escritor Ricardo Ramos Rodríguez.

Lilliana Rodríguez-Álvarez, economista especializada en finanzas, con máster en políticas públicas y sociales.

Sobre este tema, conversé con Carmen Imbert Brugal, en El Matutino Alternativo del 22 de diciembre de 2021 (⏱️ 24 mins). Escúchalo aquí: