No preocupa la contaminación, sino la recaudación
Más de la mitad del plástico en el mundo ha sido producido desde el 2000. Su durabilidad de 20 a 500 años hace que su contaminación sea grave, persistente en los ecosistemas y difícil de remediar o mitigar.
Su fabricación global era de 430.9 mil millones de toneladas en enero de este año. Desde 2024 hay un acumulado de 12 mil 200 m/ton.
De esa cantidad, 50 % nunca ha sido reciclado, 30 % está en uso, 11% fue incinerado y solo el nueve % se ha reciclado.
La contaminación ambiental por plástico podría duplicarse en 2040, por lo que debemos entender el peligro de su uso en nuestras casas, ciudades y ecosistemas.
Los más contaminantes son los micro plásticos encontrados ya, desde lo más profundo del mar hasta lo más alto de la atmósfera y en todos los fluidos corporales, sangre, esperma y leche materna.
Intervienen en la fotosíntesis, la aireación y absorción de nutrientes del suelo en las plantas.
Respiramos micro plásticos, los ingerimos en nuestras comidas y nos llueven micro plásticos y el Estado dominicano no penaliza a los productores de plásticos más contaminantes: los de un solo uso, mal llamados desechables.
Aprueban al vapor una ley que no remedia la contaminación sino que penaliza a todos los empresarios por igual, sin tomar en cuenta la naturaleza del emprendimiento ni si es beneficioso en reducir y reciclar los plásticos.
Una ley que sigue perjudicando a los pequeños recolectores en la base de la cadena del reciclaje y protegiendo a los grandes productores de plásticos, que son los principales responsables de la contaminación.
En fin que seguiremos con plástico hasta en la sopa mientras al gobierno lo único que le interese sea recaudar más y más.