Sector avícola: la difícil situación de pequeños y medianos productores

13-02-2023
Producción Alimentaria
Ojalá, República Dominicana
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El sector avícola en la República Dominicana es capaz de suplir la demanda nacional, tanto en la producción de pollos como la de huevos.

En el caso de los pollos, por ejemplo, en enero 2023 hubo una producción record de 19.6 millones de unidades de pollos, con un valor de mercado de 4,500 millones de pesos, sabiendo que el consumo del país ronda los 18 millones, según José López expresidente de la ADA.

Respecto a los huevos, a final del 2022 pasamos de tener 8 millones de gallinas ponedoras a 11 millones. Esto hizo que la oferta de huevos pasara de 220 millones a 290 millones de huevos al mes por lo que según el mismo garantiza el abastecimiento de huevos en el país.

En el sector avícola nacional desde el más grande hasta el más pequeño de los productores ha tenido méritos invaluables, logrando un desarrollo de avanzada haciendo inversiones, gestiones para modernizar y eficientizar la producción avícola nacional que lo ha llevado a los más altos estándares tanto en producción como procesamiento. 

En 2022, año que recién concluye, el sector mostró crecimientos “satisfactorios” en las estadísticas de producción, tanto de pollos como huevos.

Sin embargo, el mismo ha sido a costa del patrimonio de los productores, especialmente de los pequeños y medianos, ya que los grandes productores poseen una estructura de costo más eficiente debido a una multiplicidad de factores, además de que son los únicos que logran sentarse en la mesa con el gobierno para trazar las políticas públicas del sector, apartando toda posibilidad para los pequeños y medianos productores de ser parte de un desarrollo integral.

Estas políticas mantienen los precios de venta de los pequeños con márgenes muy cercanos y hasta por debajo del costo de producción y los condenan a ir desapareciendo de forma acelerada.

El 2022 fue un año rojo en las economía de los pequeños y medianos productores. Llegaron a perder entre 1 y hasta 1.5  pesos por huevo gran parte del año y en los pollos cerca de 4 pesos por cada libra, es decir, entre 16 a 20 pesos por pollo en  condiciones normales sin enfermedades e imprevistos. 

Ineficiencia e improvisación. Evidencia de la difícil situación del sector, son las medidas que tomó el gobierno en el segundo trimestre, de subsidiar con 700 millones al maíz, debido al incremento de sus precios a raíz del conflicto Rusia y Ucrania, a través de los mayores productores que a la vez son los importadores de la materia prima, logrando poco o nulo impacto en la economía de los pequeños y medianos productores.

Luego, en el tercer trimestre, el gobierno pagó más de 46 millones por la compra de 21 millones de unidades de huevo comprados a productores a 5 para vender a 3 por INESPRE, teniendo un componente de subsidio de 2 pesos por huevo.

En el último trimestre, noviembre específicamente, se acordó el pago de un subsidio de 50 pesos a la venta de gallinas de más de 85 semanas para bajar la sobreoferta de  huevos y poder incrementar los precios a niveles justos para el productor.

Pero los niveles de improvisación son tan altos, que justo cuando se comenzaba a estabilizar el precio en enero, el gobierno, alegando sobredemanda, frenó de manera sorpresiva por 15 días las exportaciones de huevos, generando desconfianza a mercados destinos especialmente Haití, un cliente que consume entre el 15 y el 20 % de nuestra producción y anulando en cierto modo los efectos de la medida anterior, además, de la incertidumbre en un sector que aún no se sobrepone a la difícil situación del 2022, con la agravante de que a esta fecha no han pagado el compromiso de los 50 pesos por gallina vendida de más de 85 semanas .

Lo que convierte a muchos anuncios de las autoridades en cortinas de humo y a las medidas en ineficientes, que “cuando  llegue la solución quizás no encuentren al productor”.

En el 2020-2022 según datos de directivos en asociaciones se inactivaron cerca del 30% de la plantilla de productores pequeños y medianos incluyendo productores pollos y huevos.

Están en situación difícil con respecto al pago (retrasados) más del 40% de los productores. Se puede afirmar que están en problemas de liquidez.

Esto datos son tomados como muestra de una asociación tradicional que agrupa más de 180 productores, donde están todos los niveles de productores (pequeños y medianos sobre todo y algunos grandes), que facturan más de 3,000 millones de pesos al año solo de materias primas como maíz, soya y grasa vegetal.

Ahora bien, teniendo el sector la capacidad de suplir la demanda tanto de huevos como de pollos y tomando en cuenta lo antes expuesto e interpretando el lenguaje de los grandes y su accionar junto al gobierno, vemos los siguientes escenarios:

En el caso de los pollos, se están produciendo por encima de la demanda y, a la vez, incrementando las importaciones de manera significativa; han pasado de 52,800,120.67 dólares en 2019 a 88,292,723.84 dólares en la carne de pollo, para un incremento del 67.2 % .

En el caso de los huevos, después de garantizar el suministro con un plantel de 120,000 reproductoras livianas y 11 millones de gallinas ponedoras representantes del sector (solo grandes productores), acuerdan con el gobierno aumentar la producción.

Ambos escenario son desfavorables para los productores, especialmente pequeños y medianos, pues mantienen una presión a la baja en los precios, por debajo de los costos de estos productos. Esto no permite a los productores recuperarse para mantenerse en la actividad y sacrificar en muchos casos el patrimonio para sobrevivir en la actividad, aunque ya una parte ha desaparecido sin posibilidades de reintegrarse para recuperarse.

Algunos productores de mayor escala con la construcción de nuevos proyectos de granjas absorben la producción hasta de 15 y 20 productores quebrados por cada nuevo proyecto de forma particular.

Pero ellos que tanto han aportado al sector no son los culpables de aprovechar con sus medios el beneplácito de las autoridades que deja a muchos excluidos de las políticas públicas del sector agropecuario.

Señor gobierno, los pequeños y medianos son necesarios, debe darle un espacio en la mesa y escucharlos, ellos son parte esencial de un desarrollo sano de la estructura productiva y garantías de equilibrio, pues de seguir desapareciendo a nuestro juicio solo quedarían dos caminos y ninguno bueno.

El primero es que sigan desapareciendo los pequeños y medianos, entonces cuando solo queden los grandes y compitan entre ellos, terminen deteriorándose o el segundo escenario es que cuando sólo queden los grandes se pongan de acuerdo y mantengan arrodillados al pueblo y al gobierno en favor de sus intereses.