Sudáfrica acusa a Israel ante el tribunal de la ONU de cometer un genocidio en Gaza

11-01-2024
Mundo
Ojalá, República Dominicana
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«La represalia contra Hamás no puede justificar un genocidio». Con este potente argumento, Sudáfrica ha presentado su denuncia contra Israel por sus acciones en Gaza en el primer día de audiencias en el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya –dependiente de la ONU— por este caso. Los abogados de Pretoria –capital administrativa de Sudáfrica– han puesto sobre la mesa una batería de pruebas, declaraciones, cifras y vídeos para probar los «actos genocidas deliberados» del Estado israelí en la Franja. Tel Aviv presentará su defensa en la segunda jornada del viernes.

Para Sudáfrica no hay ambigüedades: Israel ha impuesto en Gaza un régimen de guerra que no da opción a la duda. «Se trata de morir lentamente de hambre o rápidamente por las bombas. Pero morir», ha resumido uno de los representantes africanos en su intervención en el tribunal de La Haya.

«Sudáfrica sostiene que Israel ha transgredido el artículo 2 de la convención al cometer acciones que entran dentro de la definición de genocidio. Las acciones muestran patrones sistemáticos de conducta de los que se puede inferir genocidio», ha afirmado Adila Hassim, representante legal de Sudáfrica.

Hassim ha sostenido su acusación en torno a cuatro pilares fundamentales. La primera: los desplazamientos forzosos. Desde el 7 de octubre, el 85% de los palestinos han abandonado sus hogares. La ONU ha asegurado en numerosas ocasiones que no hay ningún lugar seguro en la Franja. Para Pretoria, la orden israelí de evacuación de un millón de personas del norte de Gaza en tan solo 24 horas, sin ninguna protección y hacia ningún lugar seguro, fue en sí un «acto genocida». «Para muchos palestinos, este desplazamiento será para siempre. Una historia que ya hemos visto en el pasado», ha sentenciado Hassim.

En segundo lugar, la imposición de la deshidratación y las hambrunas. Las organizaciones humanitarias estiman que más palestinos podrían morir a causa del hambre y de enfermedades que de los ataques militares. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades infecciosas se han disparado en estos tres meses un 2.000%. «La desnutrición constituye un círculo mortal», ha concluido Hassim, que ha narrado el horror en el que operan los hospitales asfixiados o paralizados por la falta de luz, medicinas o combustible.

En tercer lugar, el asalto sobre las infraestructuras médicas. Los heridos no pueden ser tratados en unos hospitales que sumaban años funcionando a medio pulmón por el bloqueo que Israel impone desde hace 16 años por tierra, mar y aire. Y en cuarto, los ataques a la salud reproductiva. Sudáfrica ha recordado que el 15% de las 180 mujeres que dan a luz cada día entre las bombas corre el riesgo de sufrir complicaciones por la falta de medios. «Israel obligó al desplazamiento incluso de bebés en incubadoras», recordó Hassim.

En estos más de tres meses de ataques de Israel han muerto más de 23.000 personas, el 70% de ellas son mujeres y niños. Hay más de 7.000 desaparecidos, muchos de los cuales se creen aplastados por las ruinas.

La salvaje respuesta militar ha ido acompañada por un bloqueo de alimentos, agua o combustible, un castigo colectivo prohibido por el Derecho Internacional. «Crisis de la humanidad»; «un baño de sangre»; «el completo infierno»; «un lugar inhabitable»; «una guerra contra la infancia»; «un fracaso moral»  o «primer genocidio en directo» son algunos de las afirmaciones escuchados en la ciudad neerlandesa. «El destino del pueblo palestino en Gaza depende de la decisión de este tribunal», advierten los letrados de Sudáfrica.

Con todo ello, el desafío sudafricano pasa por convencer a los magistrados de que existió y existe premeditación del Estado hebrero. Es decir, de la intención genocida. El equipo jurídico ha mostrado un tsunami de vídeos, fotografías, mapas y declaraciones del primer ministro Benjamín Netanyahu y miembros de su Gobierno que dan cuenta de la «deshumanización sistémica» y de la «retórica genocida».

Habituales han sido las llamadas a borrar Gaza del mapa, calificando a los palestinos animales, invocando a Amalek o pidiendo la expulsión de todos los gazatíes de su tierra. También se han reproducido clips de soldados del Ejército que Netanyahu describe como «el más moral del planeta» celebrando y bailando sobre las ruinas de la Franja. «Si estas declaraciones israelíes no hubieran tenido un propósito específico, no se habrían emitido. Israel actuó siguiendo un patrón de conducta calculado que indica una intención genocida», han concluido los representantes de Pretoria.

El tribunal internacional, conocido como la corte del mundo, es el mayor órgano de la ONU para arbitrar contenciosos entre países. Nunca ha declarado el genocidio. Tampoco Israel se ha sentado nunca en el banquillo bajo la mayor acusación que existe en el orden internacional. Por eso, lo que se dirime estos días en La Haya no es baladí. Se espera que la corte emita un veredicto en las próximas semanas sobre la demanda para tomar medidas cautelares que obliguen a Israel a frenar su ataque de forma inmediata. Si bien el fallo es vinculante, no hay ninguna forma de hacerlo cumplir. Aunque de acordarse, supondría una gran presión y bofetada internacional a la imagen de Israel y a sus aliados. La demanda total, sobre las acusaciones de genocida, tardará años en llegar.

Sudáfrica ha dejado claro que la situación actual no puede entenderse sin la ocupación beligerante de los últimos 56 años ni el bloqueo ilegal de Gaza de los últimos 16. «Sudáfrica ha reconocido la Nakba en curso del pueblo palestino a través de la colonización de Israel desde 1948. Reconocemos que los actos genocidas y los permisos del Estado de Israel forman inevitablemente parte de una serie de actos ilegales perpetrados contra el pueblo, el pueblo palestino desde 1948″, ha aseverado Vusimuzi Madonsela, embajador de Sudáfrica en los Países Bajos.

«Al extender nuestras manos al pueblo de Palestina, lo hacemos con pleno conocimiento de que ‘somos parte de una humanidad’. Estas fueron las palabras de nuestro presidente fundador Nelson Mandela; este es el espíritu con el que Sudáfrica se adhirió a la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en 1998, coincidió el ministro de Justicia de Sudáfrica, Ronald Lamola.

Israel se defiende

La maquinaria mediática y diplomática de Israel se ha esforzado en los últimos días en cargar contra el proceso abierto por Pretoria calificándolo de «infundado».  El ex primer ministro israelí Naftali Bennett se ha referido a él como una muestra de «hipocresía, antisemitismo y vergüenza».

Sin embargo, el nerviosismo israelí ante un evento sin precedentes en la historia de su país ha llegado de la mano de unas palabras inusuales y solo en inglés de su mandatario, el ultranacionalista Benjamin Netanyahu: «Quiero dejar claro varios puntos: Israel no tiene intención de ocupar permanentemente Gaza o desplazar su población civil. Israel está luchando contra los terroristas de Hamás, no contra la población palestina, y lo estamos haciendo en línea con el Derecho Internacional».El proceso en curso divide al sur global de Occidente y muestra las grietas dentro de la Unión Europea

El proceso en curso divide al sur global de Occidente y muestra las grietas dentro de la Unión Europea. Brasil y Colombia han sido los últimos países en apoyar la demanda sudafricana uniéndose a una lista de países que incluyen a Turquía, Jordania o Venezuela. 

Por su parte, minutos antes del arranque de la audiencia, los primeros ministros de Austria y Chequia han emitido un comunicado conjunto en oposición. El «crimen de todos los crímenes», es decir el genocidio, nunca debe hacerse a la ligera. Nos oponemos a cualquier intento de politizar la Corte Internacional de Justicia. Israel es una democracia que tiene derecho a defenderse contra Hamás del ataque terrorista bárbaro contra comunidades pacíficas de conformidad con el derecho internacional», han apuntado.

Por su parte, más de 40 eurodiputados de diferentes familias –Verdes, Socialdemócratas, Renovar Europa e Izquierda- han firmado una carta conjunta declarando su respaldo a la iniciativa de Sudáfrica. «No se puede condenar los crímenes de guerra selectivamente, solo cuando interesa geopolíticamente como en el caso de Ucrania, mientras se mira hacia otro lado en Palestina.

Por eso llamamos al Gobierno español y al resto de Gobiernos europeos a sumarse a la iniciativa de Sudáfrica, como ya están haciendo otros países latinoamericanos» ha declarado a las puertas del Tribunal el eurodiputado de Anticapitalistas Miguel Urbán, uno de los signatarios de esta carta, desde La Haya.