¿Restaurar o matar?

15-07-2023
Medioambiente | Quiero que sepas
Ojalá, República Dominicana
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El Parlamento Europeo ha aprobado la Ley de Restauración de la Naturaleza que es, ni más ni menos,  que el futuro de Europa. Porque el propósito de esta norma es proteger lo que los protege, es decir, los espacios naturales europeos y la rica biodiversidad que acogen. Los humedales y  ríos, costas y mares. Los bosques, praderas, cumbres, campos, estepas, glaciares y, por supuesto, también las zonas verdes de sus ciudades.

Y al proteger esos espacios y  toda la biodiversidad que los habita, protegen a los servicios ecosistémicos imprescindibles que proveen, como el filtrado del aire, la polinización, la absorción de carbono, la producción de agua potable y el acceso a los demás recursos naturales de los que dependemos. Por todo esto, esta ley de restauración de la naturaleza debe ser asumida como una ley de seguridad alimentaria, de salud pública y de calidad de vida. Una ley de desarrollo humano, económico y social, y uno de los mayores legados que Europa hace a las futuras generaciones y un ejemplo para el resto del mundo.

Mientras ya muy pocos países y etnias humanas practican la cacería en pleno siglo XXI, en nuestro país  la última estación del viacrucis podría ser la revisión del famoso Reglamento de Cacería.

Es verdad que todas las leyes deben ser revisadas y actualizadas como los libros de texto. Pero eso no es excusa para hablar de cazar animales como si nuestro pedazo de isla fuera un continente y cuando la tendencia mundial es a suprimir esa práctica por lo deshumanizante que hoy resulta.

Pareciera sólo una excusa para complacer los egos de la oligarquía legalizando prácticas tan aberrantes como la cacería de aves migratorias como los patos de la Florida y las tórtolasnativas.

Las especies plagas o invasoras siempre han sido “controladas” por las autoridades en cuestión, y hasta ahora no ha habido conflicto ninguno, salvo la poca eficiencia por escasos recursos y falta de planificación y prevención.

Entonces,¿por qué ahora se revive este viejo conflicto? ¿Por qué unos si y otros no? ¿Quién decide a quién otorgar las licencias para matar?  ¿Es que no es suficiente con el saqueo de nuestros recursos naturales y la desprotección de nuestras áreas protegidas que también hay que dejar que maten animales indefensos en contradicción además con otras leyes vigentes en el País?

¡No a la cacería!