El año 2021 ha sido uno de los siete más calurosos jamás registrados

20-01-2022
Medioambiente
RTVE

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado este miércoles que los últimos siete años (2015-2021) han sido los más calurosos desde que existen registros y que también por séptimo año consecutivo la temperatura global ha superado los niveles preindustriales en más de 1º C. A la cabeza de la lista están 2016, 2019 y 2020 como los años más calurosos.

Aunque durante el último trimestre de 2021 las temperaturas bajaron temporalmente debido al fenómeno de La Niña, «se espera que el calentamiento global y otras tendencias del cambio climático a largo plazo continúen debido a los niveles récord de gases de efecto invernadero en la atmósfera», ha comunicado la ONU.

¿Qué es La Niña y cómo influye?

El fenómeno meteorológico de La Niña provoca el enfriamiento a gran escala de la superficie del océano Pacífico y, por tanto, afecta a la temperatura atmosférica, la cual baja temporalmente. Se da de cada dos a siete años y afecta en forma de variaciones de la presión atmosférica, vientos y precipitaciones. Forma parte del ciclo de Oscilación del Sur de El Niño (ENOS), pero sus efectos suelen ser contrarios a El Niño, su fenómeno opuesto.

El año pasado, La Niña afectó a la Tierra en dos ocasiones: a principios de año y a finales. A pesar de que provocó que el calentamiento de las temperaturas fuera menos pronunciado, 2021 está en la lista de uno de los siete años más calurosos del registro. El último episodio importante de La Niña tuvo lugar en 2011, pero este fue entre 0,18 y 0,26 grados menos cálido que 2021.

2021: temperatura, gases de efecto invernadero y nivel del mar

De acuerdo con los datos recogidos por la OMM desde 1880, la temperatura media del planeta en 2021 aumentó en 1,09ºC respecto a su valor preindustrial – este corresponde a los datos registrados entre 1850 y 1900 -. Con un margen de error de 0,13ºC, se ha quedado a pocas décimas de superar el máximo establecido.

El Acuerdo Climático de París tiene como objetivo que se mantenga en menos de 2ºC el aumento de la temperatura media mundial y, siempre que sea posible, por debajo de 1,5ºC respecto al nivel preindustrial, que es el máximo definido por los científicos como el escenario menos arriesgado.

Por otro lado, julio de 2021 aparece como el mes más caluroso a escala mundial desde que los registros empezaran y, además, durante este año han aumentado las concentraciones de gases de efecto invernadero. Se estima que los niveles de dióxido de carbono, metano y óxido de nitrógeno sigan aumentando.

Respecto al nivel del mar, desde 2013 su crecimiento se está acelerando, pero en 2021 alcanzó un nuevo máximo. A todo esto se le suma la acidificación de los océanos (pérdida del pH del océano por la absorción de dióxido de carbono de la atmósfera) y el calentamiento del agua del mar. Alrededor del 90% del calor acumulado en la Tierra se encuentra en el océano y cada año se pierde más masa de hielo de los glaciares y mantos de hielo.

Unas consecuencias catastróficas

En aras de ofrecer unas estadísticas más fiables, la OMM recopila sus datos de seis servicios diferentes, entre ellos, la Administración Atmosférica y Oceánica de los Estados Unidos (NOAA) o Copernicus, el servicio de vigilancia de cambio climático del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Medio Plazo (ECMWF).

Además, dispone de millones de datos meteorológicos y de observación oceánica que le permiten estimar la temperatura en cualquier momento y en cualquier parte del mundo, incluso en los polos.

Foto: RTVE

Así, ha sabido que 2021 es uno de los siete años más calurosos registrados, pero no puede estimar en qué posición. Por un lado, Copernicus estima que ha sido el quinto año más caluroso, mientras que la NOAA y Berkeley Earth lo sitúan en la sexta posición. Por otro lado, los servicios meteorológicos japoneses estiman que ha sido el séptimo año más caluroso.

A pesar de la falta de acuerdo en los registros, lo que está claro es que «los efectos del cambio climático y los peligros relacionados con el clima han tenido consecuencias catastróficas» alrededor del planeta, según Petteri Taalas, Secretario General de la OMM.

Así, se ha registrado en Canadá una temperatura de casi 50º C en regiones que apenas superan los 20º C – una temperatura equiparable a la registrada en el Sahara en Argelia -, lluvias e inundaciones mortales en Asia y Europa y episodios de sequías prolongadas en partes de África y América del Sur. Otro ejemplo ilustrador es el Valle de la Muerte, el cual llegó a 54,4º C, una de las temperaturas más altas de los últimos 90 años.

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