Moisés Feliz, artista plástico


«Desde que tengo uso de razón he hecho dibujos. A mí me inspira mucho la cotidianidad, el costumbrismo, el campo, los animales, pero mi gran pasión es la escultura; es como una necesidad, eso es lo que yo disfruto.

Tengo aproximadamente 30 años trabajando restauración y como 2 años más en el arte ya de manera académica.

Ingresé a la Escuela Nacional de Bellas Artes en el año 85, y en el año 87 se trajeron al país unos restauradores miembros de la UNESCO que me reclutaron para trabajar unos proyectos que habían de patrimonio, en torno a la celebración del 5to Centenario del descubrimiento de América.

Hice varios cursos aquí y fuera del país en el arte y en otras áreas del conocimiento afines como son la soldadura y la talla en madera.
Trabajo con diferentes materiales de acuerdo cada proyecto: resina, barro, pigmentos especiales para restauración, foam…

Generalmente todas mis esculturas nacen en el dibujo, luego las llevo al barro. Así es el nacimiento de mis obras.

Cuando tenía entre 7 u 8 años me paraba en el balcón de la habitación de mi mamá y desde ahí yo veía la costa del pueblo de Barahona.

Veía el muelle, veía los barcos y eso es una imagen que tengo muy plasmada en mi cerebro, tanto es así que el día en que me toque partir de este mundo, yo quiero que me incineren y alguien vaya y tire mis cenizas en esa costa.

Este es el mejor país del mundo, el pueblo dominicano es un pueblo de gente amable.

¡Yo disfruto mucho mi país! Nosotros somos privilegiados porque tenemos un clima fabuloso para trabajar, aunque tenemos temporadas de lluvia, trabajo en un patio de la Zona Colonial y generalmente tengo buen clima.

Disfruto trabajar en mi taller, en mi patio, me siento tranquilo bajo mi mata de mango.

El arte es la esencia de todo quehacer humano. Y nace cuando desaparece el método.

Mi nombre es Moisés Alberto Feliz, soy artista plástico y tengo una especialidad en restauración de obras de arte.

Yo creo que el arte no tiene fecha de inicio, cuando se nace, ya uno es artista. El arte es una actividad innata del ser humano.

Tengo un taller con personas que trabajan para mí. Además, mi taller es una escuela donde he formado mucha gente en la restauración de obras.

En República Dominicana se puede vivir del arte, yo toda la vida he vivido del arte. Siempre tengo proyectos, es muy difícil que no tenga trabajos.

Realmente, el arte dignifica al ser humano. Sensibiliza a las personas. ¡Por eso debe haber más arte! Actualmente quiero hacer una escuela en mi pueblo y estoy en ese proceso.

Hay cosas que hacer por el país y estando aquí es la mejor manera».