El mercado laboral dominicano en el tercer trimestre de 2022

16-02-2023
Economía y empleos
Ojalá, República Dominicana
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Recientemente, algunos analistas han ponderado positivamente que el desempleo ha caído hasta 4.8% en el tercer trimestre de 2022 en comparación con 6.5% existente en el tercer trimestre de 2019, el año previo a la pandemia. Más allá del dato individual, es importante analizar algunos aspectos del mercado laboral dominicano actual para comprender cómo se ha comportado el empleo post-pandemia. El período se caracteriza por poca recuperación de puestos de trabajo, mayor cantidad de desanimados que explica menor nivel de desempleo y aumento de la informalidad.

En primer lugar, se puede decir que la reducción de la tasa de desempleo se explica por una mayor cantidad de personas que dejaron de buscar trabajo (desanimados), y no por un aumento importante en la cantidad de personas empleadas (creación de empleo). 

En el tercer trimestre de 2022, la cantidad de personas desocupadas se redujo (en poco más de 90,000) pero no por la creación de puestos de trabajo. En ese período, solo se crearon 2,391 puestos de trabajo nuevos en comparación con el tercer trimestre de 2019. 

La razón de la reducción del número de desocupados se explica porque la población económicamente activa (PEA) se ha reducido en 88,366 personas entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2022. Esto implica que hay menos personas en edad de trabajar que están empleadas o que se clasifican como desempleadas (están buscando trabajo activamente). Lo que sucede a pesar de que la población en edad de trabajar (de 15 años en adelante) creció en casi 194,000 personas en ese período. 

Esta última cifra es interesante: nos dice que hay si bien hay más trabajadores en edad de trabajar en República Dominicana, una mayor proporción de ellos no están buscando trabajo y, consecuentemente, no se les considera desempleados, aunque no estén trabajando. El fenómeno de la menor participación en el mercado laboral se observa mediante la llamada Tasa Global de Participación, que es el cociente o ratio entre la fuerza de trabajo (PEA) y la población en edad de trabajar. En el 3T2019, la tasa global de participación era de 64.9%; en 3T2022 el indicador estaba en 62.1%, un nivel similar al prevaleciente en 2017. 

En segundo lugar, el empleo que se ha creado post-pandemia es informal. Entre el 3T2019 y el 3T2022, la cantidad de ocupados formales (empleados con seguridad social) cayó en 133,921 puestos de trabajo; mientras que la cantidad de ocupados informales aumentó en 135,873 empleos. Es decir, que los casi 2,000 empleos que se han recuperado post-pandemia se deben a que el empleo informal ha compensado ligeramente la fuerte caída del empleo formal. Esta es una cifra agridulce. Por un lado, la informalidad ha ayudado a mantener el nivel de empleo durante la recuperación. Pero por el otro lado, tenemos más trabajadores sin acceso a seguridad social, y se corre el riesgo de que el cambio que produjo la pandemia en el mercado de trabajo se convierta en estructural y que el aumento de la informalidad sea de más largo plazo.

Este caso no es único de República Dominicana. Colombia ha tenido una recuperación del empleo informal mucho más rápida que el formal debido a la capacidad de adaptación de los sectores informales, así como por su flexibilidad de ajustar el nivel de empleo y los salarios promedio. 

De manera resumida se puede decir que hay más personas en edad para trabajar, pero muchas de esas personas se sienten desanimadas y no buscan trabajo, por lo que no se clasifican como desempleadas, lo que reduce la tasa de desempleo. Además, los casi 2,000 empleos nuevos creados en el período post-pandemia reflejan un aumento de la informalidad bastante fuerte, al tiempo que el empleo formal está muy lejos de recuperarse.

Si bien la tasa de desempleo se ha reducido post-pandemia, su reducción se debe a factores que muestran que la situación del empleo no ha mejorado respecto a lo que se tenía previo a la pandemia; sigue siendo precaria. Urge que el Gobierno diseñe y aplique políticas para fortalecer sectores económicos que tradicionalmente generan una cantidad importante de empleos, en especial aquellos que producen puestos de trabajo de calidad.