Sensación de soledad se duplica durante pandemia

13-11-2020
Cultura
Público

Investigaciones en España, Canadá y Estados Unidos han confirmado que nos sentimos solos, lo cual no es sinónimo de estar solos, porque uno puede sufrir la soledad rodeado de gente, tanto en el trabajo como en casa.

En el caso del mencionado país europeo, uno de cada tres jóvenes menores de treinta años la había sufrido en la última semana, según el Informe España 2020, elaborado por la Cátedra José María Martín Patino de la Cultura del Encuentro, de la Universidad Pontificia Comillas.

Curiosamente, el porcentaje bajaba conforme aumentaba la edad: el 18% de los encuestados entre 30 y 60 años y el 14,7% de los mayores de 60 años se sentían solos.

«La soledad ya estaba ahí, pero el coronavirus la ha hecho mucho más visible. De hecho, el 90% de los encuestados manifiestan que está creciendo y con la pandemia se ha disparado», afirmó Agustín Blanco, director de la Cátedra Martín Patino y coordinador del Informe España 2020.

El catedrático planteó que «el confinamiento ha provocado que las personas con lazos débiles de amistad los hayan ido perdiendo, lo que ha causado un gran impacto, sobre todo en los mayores, pues les ha impedido desarrollar una actividad social».

«Este problema es preocupante y debemos actuar con urgencia», dijo al tiempo de advertir que el 31% de los jóvenes se sienten solos pese a estar más conectados a través de internet y las redes sociales.

Consideró que comunicarse a través de una pantalla refleja que esos instrumentos no contribuyen a una mayor sociabilidad, sino que aumentan su aislamiento.

«Pueden estar juntos, cada uno con su móvil, pero esa actitud no se traduce en una comunicación básica. En el futuro veremos cómo les afecta psicológicamente, sobre todo a los adolescentes», valoró el sociólogo de la Universidad Pontificia Comillas.

Citó el ejemplo a los hikikomori, jóvenes japoneses que se aíslan en sus habitaciones y dejan de relacionarse, una patología con casos en Europa y en España, aunque allí alcanza al 0,5% de la población.

El cuestionario de la Universidad Pontificia Comillas muestra otros datos cuando la pregunta no se refiere a la última semana, sino a la frecuencia con la que los entrevistados se sienten solos.

«La cantidad de soledad aumenta a dos quintos. El 42% se siente solo al menos algunas veces, el 2,2% con frecuencia, el 1,3% casi siempre y el 1,7% siempre», señala el informe, que revela un 5,2% de soledad intensa y un 37% leve.

La soledad severa afecta más a jóvenes, mujeres y mayores, al tiempo que se duplica en situaciones de desempleo (11,7%).

Y, a medida que se cumplen años, más se padece la absoluta falta de compañía, de modo que los mayores de 60 años (3,3%) triplican a la franja de edad entre 30 y 44. Finalmente, casi cuatro de cada diez personas no cuenta con un vecino al que pedirle un favor importante.

Estos porcentajes son anteriores al coronavirus. Las cifras cotejadas corresponden a la encuesta, en este caso de ámbito nacional, efectuada entre el 21 y el 29 de marzo, aunque hay dos oleadas posteriores: del 13 al 27 de abril y del 21 de mayo al 4 de junio.

En conjunto, reflejaban un apreciable aumento en la percepción de soledad entre el primer y el segundo sondeo, así como que los más jóvenes la acusaban más que el resto.

La investigación de la Complutense reveló que un 45% de la población española sintió a veces soledad y aislamiento, mientras que un 11% sufrió soledad de un modo intenso.

El 55% sintió «al menos algunas veces» la falta de compañía, el 34% algunas veces y el 11% a menudo. El 53% se sintió aislado «al menos algunas veces», el 37% algunas veces y el 16% a menudo.

La incidencia es mayor en los menores de 40 años, destaca el estudio, que concluye tras comparar las tres oleadas que el porcentaje de quienes sienten soledad es el mismo, si bien el coronavirus ha duplicado la soledad severa.

Para leer más conclusiones del interesante estudio, te invitamos a leer el reportaje de Público, titulado ¿Por qué nos sentimos tan solos? El coronavirus no tiene toda la culpa.

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