Óscar Abreu le abre las puertas al arte en museo de Bávaro

Cultura
06-01-2022
Ojalá, República Dominicana

La inauguración del Museo Abreu de Arte en Bávaro, Punta Cana, debe destacarse entre los acontecimientos importantes del arte y la museística en la República Dominicana durante el 2021. Porque, además, da cuenta de ese surgir de centros culturales y museográficos que empezaron a surgir en nuestro país hace ya algunas décadas, destacando el Centro León, en Santiago, y el Centro Perelló, en Baní, provincia Peravia.

La obra pictórica del creador del nuevo museo, Óscar Abreu, está allí, pero no está sola, sino acompañada esta vez por  las de Luis Ros, Odannis Féliz, Ángel Abreu, Adriana Dorta, Teté Marella y Amable Sterling.

“El Museo Abreu es un espacio pensado y soñado de principio a fin, inclinado hacia el impulso del patrimonio artístico. El recorrido hacia este sueño en ciernes, permite la recuperación de la memoria histórica, en función de las búsquedas y experiencias de un artista como Óscar Abreu que ha sabido nutrirse de su entorno, elevando su discurso existencial mediante su psicoexpresionismo”, se resalta en una de las notas publicadas sobre este acontecimiento.

La producción visual de Óscar Abreu ha concitado el reconocimiento de la crítica de arte, tanto en la República Dominicana como en el extranjero, alcanzando un sitial de referencia en el mercado internacional, legitimado por la historiografía.

Memoria de un visionario

A la apertura del Museo Abreu, le acompañó la publicación de la obra Óscar Abreu: memoria de un visionario, “un material de consulta que, además de incluir la valoración del historiador de arte dominicano Cándido Gerón, contiene la visión integradora de casi la totalidad de la matrícula de especialistas dominicanos. Pues, a lo largo de la trayectoria del artista, se han venido sumando las reflexiones sobre los presupuestos que mueven la esencia de sus trabajos”, destaca una de las justas reseñas realizadas a propósito de la apertura del museo y la publicación del libro mencionado.

En el prólogo, el crítico de arte Odalís Pérez profundiza entorno a las etapas sucesivas del artista, expandiendo los límites intelectuales de su “psicoexpresionismo”. “Óscar se sirve de las fuentes primigenias de los aportes de Sigmund Freud en relación al psicoanálisis para proponer una lectura estructural de su entorno, fundamentalmente de la figura humana, basada en una representación racional del alma y la consciencia”, destacó el crítico.