Hallan en Georgia un ancestro fósil del lobo de las sabanas africanas

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El yacimiento de Dmanisi en Georgia, Cáucaso, situado entre el mar Negro y el Caspio, datado en 1,8 millones de años, es mundialmente conocido porque allí se encontraron las primeras evidencias de presencia humana fuera de África. Se basan en el hallazgo de cinco cráneos humanos muy completos junto a abundantes restos fósiles de esqueleto postcraneal y una importante cantidad de piedras talladas y utilizadas por nuestros antepasados.

Dmanisi también muestra uno de los mejores registros de fauna fósil para el Pleistoceno inferior en todo el continente euroasiático. En este escenario, la investigación sobre los carnívoros fósiles desarrollada por un equipo internacional del que forma parte el catedrático de Paleontología de la Universidad de Málaga Paul Palmqvist ha descrito, por primera vez, varios ejemplares de dientes, correspondientes a un lobo fósil hipercarnívoro de gran tamaño, adscrito a la especie Canis (Xenocyon) lycaonoides, que es el antepasado del lobo pintado que actualmente puebla las sabanas africanas, Lycaon pictus. Este hallazgo ha sido publicado en la revista Scientific Reports’, del grupo ‘Nature’.

Perro superdepredador

Los análisis anatómicos y morfométricos de los especímenes fósiles de Dmanisi, junto con datos provenientes de todo el mundo, muestran que esta especie era un perro superdepredador hipercarnívoro de gran tamaño, lo que sugiere que se trataba de una especie similar a la actual, presente en África, Lycaon pictus, que presenta el comportamiento social altruista más desarrollado entre todos los carnívoros.

El investigador de la UMA Palmqvist, precisamente, mediante el uso de datos métricos de la dentición y un análisis discriminante en cánidos modernos, ha sido uno de los autores de este trabajo que ha estudiado la dieta que seguía esta especie.

Atención social

A diferencia de otros cánidos de gran tamaño, como los lobos comunes, esta especie era capaz de brindar atención social a otros miembros de su grupo, como se demuestra en un cráneo patológico, muy completo, de Canis (Xenocyon) lycaonoides exhumado en el yacimiento español de Venta Micena, encontrado en 1995 y datado en 1,6 millones de años, el espécimen VM7000, expuesto en el Museo de Orce. Dicho cráneo es asimétrico y muestra la carencia de varios dientes, lo que imposibilitaría al individuo participar en la caza. Pese a ello, tal y como aseguran los expertos, sobrevivió varios años gracias a la ayuda del resto de la jauría.

Comportamiento altruista

Curiosamente, el cuidado social altruista también se describió en los humanos fósiles registrados en Dmanisi a partir de un cráneo y una mandíbula desdentados, especímenes D3444/D3900, correspondientes a un individuo humano anciano, cuyo alimento debió ser suministrado por sus congéneres. En este sentido, los investigadores sugieren un comportamiento paralelo en los humanos y este gran carnívoro.

Desde la UMA se han relacionado las evidencias de altruismo social identificadas en esta especie de cánido hipercarnívoro en Venta Micena, donde un perro con graves dificultades, por ejemplo, la ausencia de ciertos dientes, sobrevivió gracias a su jauría; con las evidencias en este mismo sentido encontradas en el yacimiento georgiano de Dmanisi.

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