La tormenta se hizo brazo

02-12-2021
Artesanía
My Modern Met

El artista Simon O’Rourke le dio nueva vida a un árbol viejo con su enorme escultura de una mano que emerge de un tronco. Titulada Giant Hand of Vyrnwy (“Mano gigante de Vyrnwy”), la pieza mide 15 metros de altura y se transforma frente a tus ojos.

La base de la escultura es un árbol normal; sin embargo, a medida que miras hacia arriba empieza a perder la corteza hasta convertirse en la suave piel de un brazo que termina con los delicados pliegues de las palmas y dedos. Esta transición entre lo áspero y lo suave tiene una cualidad folklórica—casi como si un gigante estuviera intentando salir de la tierra.

Giant Hand of Vyrnwy fue tallada en lo que alguna vez fue el árbol más alto de Gales. De hecho, es por eso que O’Rourke consiguió crear la escultura en primer lugar. El árbol había quedado dañado por una tormenta e iba a ser cortado, y Recursos Naturales de Gales planeaba encargar a un artista que lo tallara.

“Me emocionaba la idea de tallar este gigante y crear un monumento para un árbol tan conocido”, explica O’Rourke. “Empecé a investigar sobre el área y descubrí que la zona de bosque que contenía el árbol era conocida como los Gigantes de Vyrnwy. Esto me hizo pensar y me decidí por una mano gigante, que simboliza a los gigantes, ¡y el último intento del árbol de alcanzar el cielo!”.

Para elaborar una pieza tan impresionante se necesitaban las herramientas adecuadas y una sólida ética de trabajo. “Fue necesario usar un andamio para que fuera seguro trabajar en él, y el terreno era tan difícil que se necesitaron dos días tan solo para erigir el andamio”, recuerda el artista.

“Siguieron seis días de intenso trabajo con motosierras y esmeriladoras. Tuve que añadir dos piezas para el pulgar y el meñique, ya que el árbol no era lo suficientemente ancho para formar toda la mano.” Una vez terminada, O’Rourke cubrió la escultura con aceite de tung, un aceite natural de base vegetal que es seguro para el medio ambiente.

Además de ser una increíble obra de arte, el proceso fue un valioso recordatorio para O’Rourke. “Me encantó trabajar en la escultura de mano, me recordó lo pequeños que somos comparados con algunos de los organismos vivos de este planeta”, dice. “¡En definitiva, fue una experiencia de humildad!”.

El artista Simon O’Rourke usó una motosierra para tallar una mano gigante en el tronco de un árbol dañado.

  • Escultura de una mano alzándose al cielo

La creación de la pieza fue un proceso intenso. O’Rourke trabajó en un andamio y talló la mano a lo largo de seis días