Punta Catalina hackea el sistema; otras plantas ya han cambiado de matriz o están en proceso


En los últimos ocho años, República Dominicana ha dado los pasos necesarios para mejorar el suministro energético y, a la vez, avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que una decena de plantas eléctricas han transformado su matriz (o están en proceso de hacerlo) a gas natural.

Este cambio en la matriz, además de abaratar los costos de generación, aporta al medio ambiente, porque nos hace menos dependientes de combustibles fósiles.

El avance en materia energética se debe en gran medida a la entrada en funcionamiento de la Planta Termoeléctrica Punta Catalina, un proyecto que nace de la voluntad política de Danilo Medina, quien -apenas llegando al Gobierno en 2012- se embarcó en impulsar lo que denominaría como “la solución definitiva a los apagones”.

Pero más que eliminar los apagones, el propósito intrínseco era reducir los costos de generación y sacar de circulación a plantas que producían electricidad a base de combustibles como gasoil o gasolina.

Estas plantas tenían dos caminos: desaparecer o transformarse.

Es, pues, el Gobierno de Danilo Medina el que empuja a estas empresas generadoras al cambio de matriz.

No es de extrañar que Punta Catalina fuera tan torpedeada y saboteada antes, durante y luego de su construcción. Esta planta representa la evolución hacia un sistema energético más limpio y más barato.

Plantas con nueva matriz

La transformación se desarrolla en torno a tres ejes: construir una planta estatal que generar cerca del 40% de la demanda energética, propiciar que otras plantas cambien la matriz e impulsar la generación a base de energías renovables.

Mientras el Gobierno iniciaba la construcción de Punta Catalina, también ofrecía facilidades a las empresas generadoras de electricidad, garantizando contratos de hasta diez años, con la condición de que estas transformaran la matriz.

El más reciente de los casos es la entrada de 300 megavatios a gas natural de la Compañía de Electricidad de San Pedro de Macorís (CESPM).

Solo la conversión de esta empresa, que ya tiene sus tres unidades operando a gas natural, representará un ahorro para la República Dominicana de unos MIL MILLONES DE DÓLARES en diez años.

Ya la planta Quisqueya I está operando con gas natural y se espera que, para inicios del año próximo, Quisqueya II, de EgeHaina, haga lo propio. Generan 215 megavatios cada una.

Energías renovables

A la política de reducción de costos y transformación de la matriz se le suma la proliferación de plantas que generan a partir de energías renovables.

En 2012 solamente se generaban 33 megavatios a partir de la llamada “energía verde”. En el 2020 la cifra aumentó a 604 megavatios, es decir, un crecimiento de casi 1,900%. A esto hay que agregarle el aporte de las hidroeléctricas: 626.5 megavatios. Esto significa que en República Dominicana más de 1200 megavatios se producen a partir de energías renovables.

Mejorías en precio y servicio eléctrico

Alrededor de UN MILLÓN 900 MIL FAMILIAS cuentan con energía 24 horas. Esto representa un 130% más de hogares que en 2012.

El precio de la generación en 2012 era de 18.50 centavos de dólar por kilovatio/hora. En este 2020, según datos de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica, el precio de la energía en promedio cerrará el año en 7 centavos de dólar.

Como podemos constatar, República Dominicana vive una trascendental transformación de su sector energético y Punta Catalina ha sido pieza fundamental en esa reforma. El mérito es del gobierno del presidente Danilo Medina.

De 2012 a 2020 avanzamos grandes tramos del trayecto y la responsabilidad es seguir avanzando en la tarea de mejorar la calidad de vida de los dominicanos.