No Presidente, el país no está quebrado

Autores | Editorial - 07-10-2020

República Dominicana no está quebrada. No Presidente, el país no está quebrado. Es admisible que está en una crisis profunda como consecuencia de los efectos de la pandemia del covid-19 en las actividades productivas, principalmente aquellas que tienen una mayor ponderación en el producto interno bruto (PIB).

Se han perdido más de un millón de empleos, entre suspendidos y cancelados, pero aún no estamos quebrados. La situación es económicamente incómoda, pero no es exclusiva de República Dominicana. Es cierto que el turismo acumula una caída de un -46.9% en los primeros ocho meses de este año respecto a igual período de 2019, pero es el contexto en que se encuentra el mundo.

Es cierto que, según reporta el Banco Central, la economía dominicana registró una variación interanual promedio de -8.5% en enero-junio de este año respecto al mismo período de 2019, mientras que en agosto fue de -7.2%, lo que significa 1.6 puntos porcentuales más favorable que el resultado de -8.8% de julio. Todo esto es cierto, señor Presidente, pero el país no está quebrado.

Hay muchísimas razones y variables que establecen que República Dominicana no está quebrada ni está cerca de estarlo. La deuda es fuerte sí, rondando el 60% del PIB, pero no hay que tocar el botón del pánico, señor Presidente. El sólo hecho de que un gobierno recién posesionado haya colocado bonos por US$3,800 millones, la cantidad más alta jamás emitida por el país, es una demostración de la confianza que los inversionistas internacionales tienen en la economía dominicana.

Partiendo de que el monto agregado de las órdenes recibidas alcanzó un total de US$9,600 millones, es decir, más de 2.5 veces lo que se requería, es un indicativo de que el país no está quebrado.

Si no hay voluntad política para asumir sacrificios colectivos, empezando por quienes tienen los salarios más altos en el Estado, a fin de que la carga no sólo caiga sobre los empresarios que mantienen sus empresas abiertas a pesar de la crisis y sobre la clase media, que siempre sale perjudicada, entonces el país no está quebrado, pues tiene recursos para ni siquiera pensar en una reducción salarial.

Un país que mantiene bonos, viáticos, dietas, consumos superfluos en combustibles, que complace con posiciones políticas a quienes en teoría aportaron con el triunfo, incluso en instituciones que debieron cerrarse porque su ciclo histórico ya terminó, es para afirmar que no está quebrado.

Como colofón, según el Banco Central, las medidas monetarias por RD$190,000 millones han beneficiado a más de 33,000 empresas y hogares, mientras que el crédito canalizado al sector privado en moneda nacional se ha expandido en RD$95,011.9 millones respecto a septiembre de 2019, equivalente a un crecimiento interanual de 10.1%.

Esto también es un indicativo de que el país no está quebrado. ¿Y si se decreta una reducción de salario de hasta el 50% en los casos que superen los RD$300,000 al mes?

Hay dos variables más que establecen que el país no está quebrado. Las reservas internacionales registran un nivel de US$10,489 millones al 28 de septiembre, equivalente a un 13.3% del PIB luego de la emisión de bonos soberanos. Y, por otro lado, los ingresos de remesas alcanzaron un monto total de US$5,072.5 millones en los primeros ocho meses del 2020, cifra récord en dicho período en los últimos 10 años.

Seamos optimistas, señor Presidente. Envíe un mensaje más positivo, aunque sin dejar de describir que el contexto económico es retador. Es bueno recordar que los gobernantes no llegan a la administración del Estado a quejarse, sino a resolver.

Cuente con el apoyo de los dominicanos de buena voluntad, entre los que están empresarios, trabajadores, inversionistas y ciudadanos comunes. Apueste a la confianza que usted, como jefe de Estado, genera en los sectores productivos.

Fuente:
El Dinero