Algunas bromas salen caras


Finalizando el mes de marzo, una noticia tomó por asalto a las redes sociales: Volkswagen Norteamérica habría decidido cambiar su nombre a “Voltswagen” en un intento por reflejar su vocación hacia el tema de los vehículos eléctricos. 

Es evidente que el nombre “Voltswagen” se inspira en las baterías que emplean los vehículos eléctricos, donde se habla de kilovatios y no de cilindraje en términos de potencia, además de encajar perfectamente con el nombre original para un efecto sutil pero poderoso a la vez. 

Quizás te parezca una movida inteligente del departamento de mercadotecnia de este fabricante automotriz, o quizás pienses que es un buen disparate, pero, al final del día, la opinión no importa porque ese cambio de nombre no fue más que una broma mal ejecutada.

Hay en Estados Unidos una tradición llamada April Fools que viene a ser el equivalente del Día de los Inocentes que celebramos por estos lados cada 28 de diciembre. Esta se celebra cada 1 de abril, y, además de Estados Unidos, participan en ella varios países más, entre ellos Inglaterra, Brasil y Polonia. 

Es práctica común que grandes compañías y figuras del medio aprovechen April Fools para bromear con noticias falsas y exageradas, algunas de ellas muy evidentes, otras no tanto, siempre haciéndose la aclaración correspondiente al final del comunicado. Lo de “Voltswagen” estaba supuesto a ser una de estas bromas, pero, por razones que no vienen al caso, esta salió antes de tiempo, con la consecuencia de que se armó tremenda confusión. 

Medios como CNBC y agencias de renombre como Reuters y Associated Press (AP) difundieron la información del cambio de nombre de Volkswagen como verídica, y, en consecuencia, otros medios alrededor del mundo la publicaron en sus portales. Incluso, según denuncian representantes de AP, ejecutivos de Volkswagen afirmaron que había planes de realizar ese cambio de nombre. 

Ante el alboroto causado, no tardó en salir la verdad a la luz: lo de “Voltswagen” fue un truco publicitario que salió antes de tiempo, siendo su objetivo llamar la atención hacia el vehículo eléctrico que actualmente ofrece la compañía. 

Aunque no deja de dar risa la forma en que acontecieron los hechos, lamentablemente, esta broma tuvo sus malas consecuencias, y, en este momento, Volkswagen está siendo investigada por la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés).  ¿La razón? Entre otras cosas, el falso anuncio de cambio provocó que las acciones de la compañía se apreciaran hasta en 12.5 por ciento en algún momento, lo que equivale a miles de millones de dólares.