|
|
Martes, 14 de Diciembre de 2010
|

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que los aportes fiscales del sector turismo son muy bajos, sobre todo, por el impuesto de  sociedades y el denominado “tourism leakage” o fugas, es decir, la diferencia entre los ingresos que recibe el destino turístico y el gasto total de los visitantes,  “cuestión que merece investigarse con mayor profundidad”.

Al citar cifras del Banco Central, el estudio analiza que solo en el 2007 los ingresos al país por vía del turismo fueron de US$4,025 millones, siendo ese sector, además, la primera fuente de entrada de divisas con US$3,032 en ese mismo año.

Mientras que los aportes fiscales  ascendieron a US$156.5 millones. Esta cifra comprende únicamente los impuestos de entrada y salida, los derechos aeroportuarios que están incluidos en el precio del billete aéreo, así como la llamada “tarjeta de turismo” que abonan los extranjeros no residentes al llegar al país.

Esta estadística no incluye los ingresos correspondientes al impuesto de sociedades ni tampoco otros impuestos que pagan las empresas turísticas.

La publicación del BID refiere que Según fuentes del Banco Central el promedio anual de este tipo de ingresos fiscales fue de US$75 millones. “Esta cifra es muy baja si la comparamos con el tamaño del sector turismo y su aporte a la economía”.

El informe indica que uno de los  aspectos que podrían explicar la “modesta” contribución a los ingresos fiscales por cuenta del impuesto de sociedades es el denominado “tourism leakage” o las fugas del sector que se atribuyen a los operadores turísticos que trabajan en el extranjero, a la repatriación de beneficios por parte de cadenas hoteleras de propiedad extranjera y, también, a la importación de bienes y servicios que realiza la industria turística.

“Todos estos factores pesan en el paquete turístico de todo incluido de sol y playa, principal oferta turística del país y, sin duda, el tourism leakage es una cuestión que merece investigarse con mayor profundidad”, dice el BID en el estudio: “La ruta hacia el crecimiento sostenible en la República Dominicana”.

El BID resalta que desarrollo y el crecimiento del turismo dominicano no se debe únicamente a la belleza natural y al clima  o a las infraestructuras de transporte, sino a  la intervención del Estado mediante una generosa política de incentivos fiscales.

Zoom

Un turista muy gravado

Mientras las industrias hoteleras reciben muchos incentivos, el turista que viene por cuenta propia tiene una fuerte presión tributaria, pues el impuesto de ocupación hotelera (26%) y el ITBIS (16%) son los más altos del Caribe. Mientras que los impuestos vinculados al transporte aéreo de pasajeros también son altos, pues además del impuesto de salida de US$20 por pasajero y de los US$10 que se cobran a la entrada por concepto de “tarjeta de turismo”, el Estado cobra una tasa de US$13.75 por asiento ocupado en cada vuelo regular y charter. “Estos factores  limitan el número de turistas independientes que visita la isla, lo que condiciona la capacidad del sector para diversificar la oferta”, dice el BID.

Perspectiva Ciudadana