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Por: Francisco Puello
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Jueves, 02 de Octubre de 2014
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Al ritmo que van los accidentes de tránsito en los dos primeros meses del segundo semestre del año 2014, parece que aumentará la cifra de víctimas por esta causa en relación al año 2013. Los datos registrados por la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), en el primer semestre del año, arrojan resultados preocupantes para la integridad de la familia dominicana e invitan al estado a una profunda reflexión.

Hasta el 31 de junio del 2014, se habían registrado unos 770 accidentes, con un total de 881 víctimas mortales. De ese total 770 son hombres y unas 111 son de sexo femenino. Estas informaciones son levantadas por la AMET y sistematizadas por el Departamento de Educación Vial de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT).

Al profundizar el análisis de estas estadísticas, Educación Vial de la OTTT encontró que los accidentes entre los menores de 0 a 16 años, alcanzaron unas 55 víctimas, esto representa el 6.24% del total de fallecidos en el semestre, estas cifras son altas y preocupantes, pues los niños, niñas y adolescentes se asume que deben ser el sector más protegido de la población y que se expone a menos riesgos en el uso de las vías públicas, en razón de que son protegidos por leyes especificas, por el cuidado de los adultos y pasan la mayor parte del tiempo en la escuela y el hogar.

De las 55 víctimas menores de 16 años, nos encontramos que 11 están en el rango de 0 a 3, de los cuales uno murió por colisión y 10 por atropellos de motocicletas, carros, Jeepetas y camiones. Entre los menores fallecidos 11 estaban en la condición de conductores entre los 13 y  los 16 años, representando el 20% de las víctimas. El Articulo No. 31 de la Ley 241-67, numeral 3, prohíbe el otorgamiento de licencias a menores de edad, por tanto no deben conducir.

Las motocicletas continúan representando el mayor número de medios de transportes que producen los accidentes de tránsito, no  sucediendo lo mismo con autobuses, microbuses  y  minibuses.

En otro orden en el uso de las vías públicas, las victimas se clasifican en conductores, peatones y pasajeros, en tal sentido los datos analizados arrojan que de las 55 víctimas menores según el informe del semestre, 23 estaban en la condición de peatones, 13 como conductores y 20 como pasajeros. Entre los menores fallecidos según sexo, hubo un total de 42 masculinos y  13 femeninos.

Los tipos de accidentes más frecuentes donde menores han fallecido, son atropellos, colisiones y los deslizamientos, algunos de menor importancia en términos de su cantidad son las colisiones con animales y los estrellamientos. Según el tipo de accidentes los datos arrojan lo siguiente: 22 han sido atropellos, 21 colisiones, 1 volcadura, 10 deslizamientos y 1 estrellamiento. Asimismo, según el medio de transporte se reportan 10 Jeepetas, 31 motocicletas, 6 carros, 4 Camiones, 3 Camionetas y 1 minibús.          

Sería interesante investigar en cada caso las causas especificas de estos accidentes, para que establecidas estas podamos atribuir la responsabilidad de los accidentes, si fue culpa de los conductores adultos o descuidos de los padres. Esto facilitaría establecer correctivos y medidas preventivas que permitan mejorar la incidencia de los accidentes de tránsito entre personas menores de edad. En este sentido, instituciones como la OTTT han llevado charlas a escuelas y colegios en materia de educación vial, pero la carencia de presupuesto dificulta su constante implementación.

Otros sectores del transporte donde se imparten decenas de cursos al año son el de motoconcho, cobradores y choferes de autobuses, microbuses, minibuses y carros públicos. También estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), Universidad Central del Este (UCE) y la Universidad Nacional Evangélica (UNEV).

Para mejorar la problemática analizada, sugerimos una unidad de investigación de los accidentes que ocurren en el país, que debe además determinar las violaciones a las leyes de tránsito, debe de realizar la prueba de alcoholemia, consumo de sustancias ilícitas y hurgar en la personalidad de los conductores, en aquellos casos que las autoridades implicadas lo consideren necesario aplicar baterías de pruebas sicológicas a los mismos (Psicología de Transito).

Nos preguntamos ¿Cuantos padres han sido sometidos a la justicia a causa de su descuido en cada accidente?

En el caso de los padres que les compran motocicletas y pasolas a niños o que le permiten utilizar las propias, deben caer presos por ley. Los mismos no poseen la madurez emocional para prever riegos y enfrentarlos, además carecen de los conocimientos pertinentes sobre transito y educación vial. La conducción de motocicletas y pasolas es más acentuada en la zona rural y pueblos del interior, en las cuales existe menos presencia de las autoridades de tránsito, no hay transporte escolar, muchas escuelas están situadas en las carreteras, algunas a ciertas distancias de las residencias, lo cual sugiere utilizar un medio de transporte.

El Estado debe ser el mayor garante de la seguridad ciudadana, por tanto las instituciones que lo integran deben jugar un rol protagónico en hacer cumplir las leyes que la garantizan. La seguridad vial es una responsabilidad de todas y todos. En este orden la familia y el Ministerio de Educación tienen que asumir la seguridad vial y predicar con el ejemplo en el uso de las vías públicas.

 

 

Palabras Clave: 
Perspectiva Ciudadana