|
Ámbar Castillo
| |
Miércoles, 04 de Enero de 2012
|

La falta de un cambio en la Policía Nacional y la ausencia de coordinación entre este  organismo y el Ministerio de Interior y Policía   fueron citados ante el Senado de los Estados Unidos como algunos de los principales factores que llevaron al fracaso al programa “Barrio Seguro”. El especialista y consultor Eduardo A. Gamarra, quien diseñó el Plan de Seguridad Democrática (PSD) en 2004 a petición del Presidente Leonel Fernández, expuso su testimonio sobre la situación de violencia y criminalidad en República Dominicana y el Caribe ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, el 15 de diciembre pasado. Mencionó también la politización del PSD por parte de los encargados de ejecutarlo, quienes  habrían utilizado la iniciativa para alcanzar un mejor sitial en el panorama político nacional.

La falta de un cambio en la Policía Nacional, así como la ausencia de coordinación entre este organismo y el Ministerio de Interior y Policía, son citados por el consultor en políticas de seguridad  Eduardo A. Gamarra como algunos de los principales factores que llevaron al fracaso al programa “Barrio Seguro”.

El analista, quien diseñó el Plan de Seguridad Democrática (PSD) en 2004, a petición del presidente Leonel Fernández, expuso su testimonio sobre la situación de violencia y criminalidad en República Dominicana y el Caribe ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, el 15 de diciembre pasado. Detalló las razones por las que, a su juicio, el programa "Barrio Seguro", iniciado en 2005, ha fracasado en su intento de frenar la criminalidad en los barrios dominicanos.

Gamarra,  director de la compañía de investigación y análisis Newlink Research, dijo que no ha sido posible un cambio significativo a lo interno de la Policía Nacional, por razones que van desde corrupción hasta una severa falta de entrenamiento y recursos materiales. Dijo que la Policía se resiste al cambio.

Se metió la política.  También la politización del PSD por parte de los encargados de ejecutarlo, que  habrían utilizado la iniciativa para alcanzar un mejor sitial en el panorama político nacional, contribuyó a que el plan no lograra los objetivos que se proponía, según escribe Gamarra.

Otro factor que según el analista contribuyó al fracaso de “Barrio Seguro” fue el poco apoyo económico por parte de organismos internacionales. En la opinión del consultor, el apoyo brindado por la embajada de los Estados Unidos en ese sentido ha sido muy limitado en cantidad y alcance, llegando incluso a contradecir los esfuerzos locales.

“En ocasiones, los funcionarios de la Embajada veían las iniciativas del presidente Fernández contra el crimen en el país con gran escepticismo y desconfianza” apuntó Gamarra.

El testimonio incluye datos estadísticos que señalan que en el año 2004 el índice de muertes violentas en el país era de 30 por cada 100 mil habitantes,  en el 2007 bajó a 17 por cada 100 mil, sin embargo, en el 2010 este índice subió a 24 muertes violentas por cada 100 mil habitantes.

Alcance corto.  El consultor dijo en el Senado estadounidense que el limitado alcance de la asistencia internacional, principalmente hacia la Policía y la Fiscalía, conspiró contra el amplio plan de seguridad que perseguía el presidente Fernández.

De igual forma, Gamarra expresó que el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial fue también muy limitado, y los fondos aportados por estas entidades no financiaron directamente al Plan de Seguridad Democrática (PSD).

Aunque el éxito del PSD se vio afectado por las limitaciones antes expuestas, Gamarra admite que la situación en todo el Caribe (incluyendo Venezuela, Colombia y México) ha cambiado dramáticamente, impactando en igual proporción al país.

Faltó apoyo. El poco apoyo económico por parte de organismos internacionales es otro factor del fracaso.  Dijo que el apoyo de la embajada de  Estados Unidos  ha sido muy limitado en cantidad y alcance, llegando incluso a contradecir los esfuerzos locales. “En ocasiones, los funcionarios de la Embajada veían las iniciativas del presidente Fernández contra el crimen en el país con gran escepticismo y desconfianza” apuntó Gamarra.

Perspectiva Ciudadana