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Martes, 04 de Noviembre de 2008
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Ciento dieciocho personas
han sido asesinadas en la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas, en
lo que va del año. Una cifra alta para una población de medio millón de
habitantes. Lo que da un índice de mortalidad en homicidios de 24 por
cada 100 mil habitantes, uno de los más altos del país.

Tanta
violencia preocupa a las autoridades. Por esa razón, desde julio, el
Comité Cantonal de Seguridad Ciudadana, conformado por la Gobernación,
la Alcaldía,  Comandancia de la Policía, Prefectura y las
organizaciones barriales, puso en discusión de la comunidad el tema de
la inseguridad.

Acudieron a escuelas, organizaciones barriales,
asociaciones de personas vulnerables y empresas públicas y privadas. El
objetivo era identificar qué delitos causaban zozobra. Las muertes
violentas fueron primeras, les siguen  robo de motos y asalto en
carreteras.

De esta manera la Policía Judicial de Santo Domingo
(PJ-SD) revisó los levantamientos de cadáveres que sus agentes hicieron
en el año y concluyeron que al menos el 90% de los fallecidos en
asesinatos tenía antecedente delictivos.

En lo que va del año
han detenido a 18 sospechosos de asesinato y  3 de homicidio. No
obstante, no ha podido desarticular   bandas o  identificar alguna
pandilla en cuyo interior se haya producido un crimen. Así consta en la
PJ-SD.

El coronel Alberto Villena, jefe de la PJ-SD, lo
justifica argumentando que las bandas organizadas no se asientan en la
provincia, que es solo sitio de paso. No obstante, la ciudadanía ha
identificado a dos grupos que fomentan la violencia: Los Carranzas y
Los Cirilos. Muy pocos se atreven a hablar de ellos y los que lo hacen
piden la reserva de sus nombres, pues saben cuáles serían las
consecuencias si son identificados.

Según  informantes, ambas
agrupaciones actúan en el centro de la ciudad y tienen su base de
operaciones en los barrios periféricos 16 de Marzo y Juan Montalvo, ahí
se abastecen de droga. Fuentes policiales confirmaron esa información,
pero los uniformados también temen referirlo.

Los agentes de la
PJ de la provincia llegaron a la conclusión de que los crímenes estaban
ligados al robo de motocicletas, lo más frecuente en el sector. De
hecho, la ciudad colorada es la más afectada por ese ilícito en  el
país. En lo que va del año 191 motos han sido sustraídas.

El
coronel Villena explica que las motocicletas sin placas han sido una
constante en las fugas de los asesinos y de los asaltantes de casas y
locales. “Lo primero que pensamos era que las motos eran desguazadas en
mecánicas, por ello montamos operativos y hemos revisado al 75% de esos
locales, sin obtener resultados”, afirma. La Policía concluye que las
motos son vendidas en  la zona rural, que es el 90% del territorio.

Donde
la Policía Nacional ha tenido mayores  logros es en los casos de 
los carros robados, ya que ha recuperado 43 de los 99  en lo que va del
año.

El mayor éxito de la Policía  es la reducción de asaltos en
carreteras, sostiene. En agosto hubo 11,  en septiembre  y el mes
pasado, según dio a conocer el coronel Villena, ninguno. El logro tiene
realce porque de acuerdo a las estadísticas de la Dirección Nacional de
la Policía Judicial, Santo Domingo es la segunda ciudad con mayor
número de asaltos en vías, solo rebasada por Guayaquil.

De
hecho, la  que une a Santo Domingo con Quevedo es  considerada  por la
Policía “zona roja”, sobre todo en el sector de La Aurora,  en los
kilómetros 5, 6 y 7. Ahí  han ocurrido 219 delitos de diversas índoles
en el año.

CIFRAS: Inseguridad

24
Crímenes por cada 100 mil habitantes se registraron en Santo Domingo, uno de los índices más altos del país.

11
Motos  robadas  recuperó la Policía en Santo Domingo el mes pasado, donde ese es el delito número uno.

Palabras Clave: 
Perspectiva Ciudadana